CDMX.- Para la defensa legal de Enrique Guzmán, el caso que se abrió tras las acusaciones públicas hechas por su nieta Frida Sofía en un programa de televisión nacional no es una batalla perdida, pues todavía no hay un vencedor.
El cantante de 78 años presentó una querella por discriminación ante la Fiscalía de Investigación del Delito de Violencia Familiar, dependiente de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, luego de que su nieta lo acusara (durante una entrevista en el programa De Primera Mano) de hacerle tocamientos indebidos cuando era menor de edad.
Marco López, abogado penalista y representante legal de Guzmán, explicó ayer que la investigación criminal sigue su curso, y desestimó el dicho del presentador de dicha emisión, Gustavo Adolfo Infante, quien habría informado que el cantante perdió, que la querella no procedió y que la Fiscalía desestimó todas las imputaciones.
“Mi representado formuló una querella en contra del señor Gustavo por el delito de discriminación, la investigación está en curso, se solicitaron unas medidas de protección y el Ministerio Público determinó que no eran procedentes dichas medidas”, aclaró López.
“Emitió unos argumentos respecto a esta decisión, pero nosotros no estamos de acuerdo, no compartimos esa decisión y vamos a impugnarla ante un juez con los recursos que establece el Código Nacional de Procedimientos Penales, pero la investigación está en curso”.
De esta forma, agregó el abogado, no ha perdido ni ha ganado ninguna de las partes involucradas en el proceso.
“Aquí el objeto de la investigación es el esclarecimiento de los hechos, que no quede impune y se repare el daño a la víctima”, recordó. (Lorena Corpus/Agencia Reforma)