En los últimos meses, Aguascalientes ha registrado un aumento cercano al 30% en las quejas por ruido en comparación con años anteriores. Las denuncias provienen tanto de viviendas particulares como de bares y comercios, según indicó Javier Soto Reyes, secretario del Ayuntamiento y director general de Gobierno. Este incremento se ha atribuido a un fenómeno natural tras la calma impuesta por la pandemia. Durante los años 2020, 2021 y 2022, las actividades sociales fueron limitadas, pero a partir de 2023 y en lo que va de 2024, ha resurgido un mayor número de eventos y reuniones, lo que ha provocado el aumento de quejas.
Las molestias se han concentrado principalmente en el primer cuadro de la ciudad, donde se han reactivado fiestas en casas particulares, que incluyen música en vivo, bandas y mariachis, generando ruidos fuera del ámbito comercial. Aunque estas reuniones no son negocios regulados, las autoridades han comenzado a trabajar en conjunto con el C5 del Gobierno Estatal para identificar las zonas con mayores problemas y buscar soluciones.
Para abordar la situación, el gobierno municipal está intensificando las inspecciones y aplicando estrategias de concientización para que tanto negocios como particulares respeten los niveles de ruido establecidos. Se prioriza que bares y restaurantes cumplan con las normativas, limitando el volumen de la música en terrazas y áreas al aire libre, para no afectar la tranquilidad de los vecinos.
Además, se ha implementado un servicio de ventanas de doble acristalamiento para reducir el impacto sonoro en hogares cercanos, financiado por los empresarios. A pesar de las quejas, las autoridades buscan equilibrar las necesidades de los negocios y los vecinos.