Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En marzo pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador había anunciado un aumento a la pensión para los adultos mayores, y tres semanas después de las elecciones del 6 de julio, el Gobierno federal cumplía la promesa.
El depósito bimestral pasó de 2 mil 700 a 3 mil 100 pesos por persona, lo que multiplicado por 8 millones de beneficiarios implicó una erogación de 24 mil 800 millones de pesos, es decir, 3 mil 200 millones de adicionales.
En otro momento, el Presidente adelantó que impulsará los cambios necesarios para que todos los bienes decomisados por la comisión de delitos, particularmente los fiscales, puedan ser repartidos entre los más pobres, a través de Tianguis del Bienestar.
En la lista de nuevas promesas ahora se inscribe el compromiso para regularizar medio millón de autos “chocolate”, solo en el estado de Baja California.
Por otro lado, en la visión del Mandatario, el crecimiento de Morena en el número de gubernaturas no apunta, hasta ahora, a una descentralización del poder o a un nuevo Federalismo.
Según sus planes, contar con 18 de los 32 gobernadores le permitirá expandir sus programas de bienestar, aunque con cargo a las finanzas de los estados.
De entrada, el esquema podría aplicar en los apoyos para menores discapacitados y para el mantenimiento de las escuelas públicas.
“Estoy hablando ya con los nuevos gobernadores, mujeres y hombres que van a gobernar ahora con los cambios en los estados, para que el programa de la Pensión a Niñas y Niños con Discapacidad se amplíe”, informó el pasado viernes, de gira por Baja California.
“Nada más que lo vamos a hacer al alimón, es decir, vamos a ponernos de acuerdo para que el 50 por ciento adicional lo aporte el estado y el otro 50 por ciento lo aporte la Federación”.