Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El despliegue de fuerzas federales en México, para contener el paso de migrantes hacia Estados Unidos, se ha incrementado en un 294 por ciento en los 19 meses de la Administración de Joe Biden.
El máximo número de soldados, marinos y guardias nacionales -apostados en las fronteras mexicanas y otras líneas internas de contención-, se alcanzó en mayo con 28 mil 971 elementos, es decir, 21 mil 671 más que en enero de 2021, cuando el demócrata llegó el poder.
Además, entre enero y julio se ha registrado una especie de incremento «hormiga» de soldados, marinos y guardias nacionales, ya que el despliegue se ha elevado poco a poco.
El número de migrantes retenidos en México también se ha incrementado de manera exponencial a partir de la llegada de Biden.
Un reporte presentado en junio, en Palacio Nacional, revela que en 2021 fueron asegurados 34 mil 786 migrantes en la frontera norte de México, es decir, 96.93 por ciento más que en 2019, cuando el entonces Presidente Donald Trump lanzó sus amagos arancelarios.
Las cifras fueron aún más dramáticas en la frontera sur de México, ya que en el primer año de Biden fueron asegurados 237 mil 277 migrantes, lo que representa un aumento del 272 por ciento, en comparación con 2019.
En julio, la Secretaría de la Defensa Nacional reveló que, por instrucciones presidenciales, se reforzaron los operativos migratorios.
Para ello, se elevó a cinco el número de líneas de contención ubicadas a lo largo del territorio nacional y se incrementó en casi 80 por ciento el número de viajeros retenidos.
Los mapas de la dependencia refieren que líneas de contención están ubicadas en la frontera sur, la zona costera, el Istmo de Tehuantepec, la frontera con Estados Unidos y una adicional en el centro del País.
De acuerdo con los informes presentados al Presidente, en los operativos participan soldados de más de cinco zonas militares, entre las que se encuentran la 30, 31, 36, 38 y 39.
Tonatihu Guillén, ex titular del Instituto Nacional de Migración (INM), consideró que México mantiene una política antinmigrante militarizada, ineficaz, incongruente con las promesas de la 4T y que sólo beneficia a los traficantes de personas.
«Al final de no hay una disminución de los flujos, no hay una reducción y, peor aún, ahora los mexicanos también formamos parte del flujo irregular a Estados Unidos», dijo en entrevista.