Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La tensión que ha generado la falta de certidumbre jurídica a las empresas del sector energético en México, particularmente de Estados Unidos, podrían llevar al País a enfrentar litigios internacionales con su vecino del norte, advierten expertos.
Diversos cambios regulatorios como la reciente reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE) -desechada en la Cámara de Diputados-, ha provocado las empresas privadas vean falta de certidumbre para sus inversiones en México en la intención del Estado mexicano por favorecer a Pemex y Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La semana pasada The New York Times publicó una nota en la que afirmó que existe una creciente preocupación dentro de la Administración del Presidente Joe Biden, sobre que el Embajador Ken Salazar haya comprometido los intereses estadounidenses en su acercamiento con el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Laura Sima, directora de la oficina del Departamento de Energía de Estados Unidos, expuso que persiste la opacidad y falta de certeza para los inversionistas de su país y que se ha buscado el diálogo con el Gobierno mexicano para atender las preocupaciones sobre la política energética.
Juan Francisco Torres, socio de la firma Hogan Lovells, explicó que uno de los riesgos principales, si escala un conflicto sobre inversiones en el sector energético, es la violación al Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que puede derivar en arbitrajes internacionales o incluso un conflicto entre Estados.
«El efecto triple es que aquellos que ya habían invertido van reclamar la indemnización correspondiente y la vamos a tener que pagar los mexicanos como contribuyentes. Las estimaciones van de entre 30 mil millones de dólares y otros hablan de hasta 100 mil millones.
«Las nuevas inversiones ya no van a llegar y el tercer efecto es respecto al resto de la economía del País porque buena parte de su actividad es la manufactura, pero para que se mantenga necesita contar con energía confiable, a buen precio y sustentable y si no se satisface, vamos a sufrir porque si no hay inversión no hay empleos, una cadena de dominó de malos efectos», dijo Torres.
Carlos Flores, experto en temas de energía, afirmó que el diálogo de las empresas estadounidenses con López Obrador fue más en el sentido de exigir el respeto al estado de Derecho y no una negociación con el Ejecutivo.
Dijo que la exigencia de respeto al marco jurídico lleva ya tres años y no se tiene un claro panorama de cuándo se va a lograr, pero sí se va hacer porque la Constitución establece cómo debe funcionar y los tratados las protecciones a los derechos e inversiones.