Antonio Baranda y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El subsidio a combustibles -para controlar la inflación- ha crecido 458 por ciento este año, informó ayer Raquel Buenrostro, titular del SAT.
Cifras oficiales indican que el costo total del estímulo IEPS a combustibles durante el primer semestre de 2022, fue de 158 mil 817 millones de pesos.
De esta cantidad, 114 mil 771 millones de pesos fueron de «estímulo fiscal» y 44 mil 46 millones de pesos de «estímulo complementario», que entró a finales de marzo.
En el mismo periodo del año pasado, el subsidio a combustibles fue de 26 mil 481 millones de pesos, es decir, que hubo un aumento de 132 mil 336 millones de pesos.
«Los estímulos a los IEPS se utilizan como una medida de ajuste de precios contra la inflación», subrayó en la conferencia mañanera.
«Porque la inflación es el impuesto más caro para la población que tiene menos recursos. Este incremento, esperamos que el siguiente mes sea mucho más alto».
Con el subsidio IEPS, el Gobierno federal busca frenar un alza en el precio de los combustibles más allá de la inflación.
El «estímulo complementario» está dirigido a los productores e importadores de combustibles, y pretende impactar las operaciones comerciales disminuyendo el precio al consumidor final.
«El total de los apoyos para combatir la inflación es de 159 mil millones de pesos, es decir, los esfuerzos de este gobierno para evitar que la gente tenga una inflación en su canasta básica es de 160 mil millones de pesos», añadió Buenrostro.
Grupo REFORMA publicó el 1 de julio que el control de precios en la gasolina y diésel le están cobrando factura a la recaudación del País.
Por ejemplo, en mayo hubo 291 mil 968 millones de pesos por ingresos tributarios, 2.5 por ciento menos que en el mismo mes de 2021, según datos de Hacienda.
Por el IEPS se obtuvieron 3 mil 205 millones de pesos, una caída anual de 91.4 por ciento, como consecuencia del estímulo para controlar los precios de estos combustibles.
El mismo mes, el sector público registró una pérdida de 10 mil 812 millones de pesos por ese impuesto, lo que significa que el Gobierno tuvo que erogar esa cantidad para mantener el precio de los combustibles.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo por su parte que subsidiar los combustibles en México no es una ocurrencia.