La pandemia del COVID-19 ha provocado que instituciones encargadas de prestar atención profesional contra las adicciones, se encuentren en estos momentos reflejando un incremento considerable en sus servicios. El consumo de drogas legales como alcohol y tabaco ha sido el de mayor escala durante la eventualidad sanitaria, según manifestó el director del Centro de Reintegración Juvenil (CIJ), Mario García.
De acuerdo a lo que logramos conocer, al corte del pasado mes de septiembre los Centros de Reintegración contra las adiciones habían alcanzado los 360 casos de atención en primera vez, que de manera global ha significado un alcance hasta de mil personas, considerando que la recuperación del paciente va de la mano con la intervención de sus familiares cercanos.
Lo anterior refleja un incremento en el número de atenciones contra alcohol y tabaco principalmente comparado al mismo mes de año pasado, cuando el número de consultas por primer ingreso fue de 311 casos.
Mario García, detalló que de los pacientes que son atendidos por el exceso de alcohol y tabaco, el 56 por ciento lo hacen de manera favorable al dejar de lado la dependencia de dichas sustancias, mientras que el 44 por ciento restante es considerada como no favorable al no haber logrado su tratamiento y en consecuencia su rehabilitación.
“Estamos hablando que el consumo de alcohol y tabaco ha incrementado durante la pandemia principalmente en la población que tradicionalmente no eran usuarios y problemáticas a esas sustancias. La proyección para finales de año es de un incremento en el consumo de drogas también”, concluyó.