Natalia Vitela Paredes 
Agencia Reforma

CDMX.- La falta de un registro de niños y adolescentes con cáncer que son derechohabientes del IMSS o el cierre por parte de Cofepris de la central de mezclas Safe en Tijuana por no cumplir con estándares de calidad son algunas de las problemáticas que originan fallas en la distribución de medicamentos oncológicos, explicó Zoé Robledo, titular del IMSS.

“No contamos todavía con un registro único de pacientes infantiles y de la adolescencia con cáncer y en eso hay que trabajar”, precisó.

Dijo que también hay problemas con procesos, por ejemplo, hay pacientes que recibían una caja de 30 pastillas y podían hacerles falta dos pastillas al mes.

“Generamos ahora una receta adicional anual para complementar. Para llegar a eso se tienen que hacer una serie de procedimientos, pero buscamos siempre que la burocracia no interfiera”.

Además, indicó, se está sustituyendo el carnet de papel por uno digital.

El funcionario dijo que todos los jueves a las 18:00 horas se reúnen con mamás y papás de niños con cáncer que se atienden en el Seguro Social.

“Desde el día jueves 10 de septiembre, el 17, el 24 y hoy, hemos estado de manera permanente a partir de los primeros acuerdos que tomamos”.

Mencionó que hoy trataron tres temas fundamentales.

“Uno, el modelo de ONCOCREAN que tiene el Seguro Social, particularmente el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, es un modelo que existe ya en Tepic, en La Paz, en Tapachula y en Coatzacoalcos, Veracruz, donde se hacen Centro de Referencia en hospitales de segundo nivel para atender ciertos tipos de cáncer, sobre todo los que son más frecuentes y que se pueden atender ahí, sin necesidad de trasladar a los niños a Centro Médico Nacional, para que entonces los casos más complicados sean los que vengan a Siglo XXI.

“Eso es algo que estamos intentando crecer para todos los hospitales de Alta Especialidad y empezar a crecerlo por toda la República”.

Otro tema que se abordó es el permiso que da el Seguro Social a los trabajadores que tienen hijos con cáncer.

“Es un permiso que les permite poder atender a sus hijos sin que esto les afecte en su trabajo por inasistencias y demás. Es una forma también solidaria para que ellos puedan siempre acompañar a sus hijos en sus tratamientos, las citas. Y ese permiso los ampara frente a sus empleadores”.

Precisó que también trabajan en una plataforma del Seguro Social que permita ver tratamientos oncológicos administrados, quimioterapias, en todo el país.

“Hemos insistido mucho que efectivamente puede existir interrupciones en ciertos medicamentos, en ciertas claves que han sido complicadas, y en particular en ciertos lugares.

“Se busca siempre solucionar con intercambios internos y otras estrategias, pero esta plataforma creemos que es la mejor forma de transparentarlo, así lo hicimos también con los pacientes del Seguro Social que viven con VIH, en ese caso eran recetas surtidas, en este caso son tratamientos administrados”.