Hace algunos días, el presidente de México afirmó lo siguiente: “…en la pasada administración, sí hubo remanente y como el director trabajó en Hacienda y era cercano a Meade y Videgaray, pues ahora, no es lo mismo”. Esta aseveración, fue emitida en las “opulentas” conferencias matutinas y como la mayoría del contenido de las mismas, carece de mucho fundamento y tiene un simple y sencillo propósito: mal informar a la población.

Indaguemos un poco sobre la historia y cuándo, de ser posible, se hace la entrega de este remanente, así como generalidades del banco central.

Para el año anterior, los estados financieros dictaminados, publicados por el propio banco arrojan un superávit del ejercicio por la cantidad de 165 mil millones de pesos.

Sin embargo y como lo manifiesta la propia Ley del Banco de México, en caso de presentarte una utilidad, un porcentaje de estos recursos debe asignarse a la amortización de pérdidas acumuladas de ejercicios anteriores que sumaron 122 mil millones de pesos. Esta asignación representó el 74% de la misma.

Con base en esto, ya sólo se cuenta con la cantidad de 43 mil millones de pesos, los cuales, de conformidad con la misma ley, deben ser utilizados para incrementar las reservas de capital del banco central.

De esta forma, los miembros de la Junta de Gobierno, con base en lo que les exige su propio marco jurídico, destinaron los escasos recursos al cumplimiento del mismo. Por tal motivo, no se presenta un remanente, que debería, en caso de haberlo y como su nombre lo explica, ser entregado al Gobierno Federal.

Analizando los 26 años de autonomía del banco central, tan sólo en diez años se ha registrado la utilidad suficiente para generar un remanente, siendo la mayoría de estos, ocasionado por una depreciación cambiaria en doble dígito, lo que propició una fuerte valuación de los activos administrados por el banco.

Después de este breviario técnico, podemos darnos cuenta cómo se carece de cimientos en las acusaciones sobre BANXICO. Como si el mal informar no fuera suficiente, el titular del Ejecutivo aprovechó para sentenciar al Dr. Díaz de León, con la negación para su renovación a finales de este año, al acusarlo, falsamente, de poca transparencia en la institución que preside, así como de aprobar un crédito en un banco de desarrollo para Petróleos Mexicanos.

Pero bueno, qué se puede esperar de alguien que no puede ni mencionar el verdadero cargo que ostente el gobernador del banco central, al llamarlo director; el cual, dicho sea de paso, fue reconocido internacionalmente como el ‘Banquero Central del Año’ por la prestigiada revista Central Banking.

Si bien es cierto que las leyes mexicanas confieren al presidente de la República, la posibilidad de proponer y/o renovar al gobernador y subgobernadores miembros de la Junta de Gobierno, el descalificar el trabajo del mismo, para hacer creer que se ha realizado una gestión por debajo de la altura que significa el Banco Central, es donde no se comparte la idea.

Según palabras del propio presidente, se busca un perfil con aptitudes enfocadas a una economía moral. Aquí también se equivoca, ya que, al tratar de preservar la estabilidad del poder adquisitivo de la divisa nacional, es donde más protege a los mexicanos más vulnerables.

En el mundo de la economía y las finanzas, los capitalistas basan la mayoría de sus decisiones en la estabilidad que ofrece una determinada inversión. Para México, como país, causa inquietud que una institución que ha ejercido su autonomía con plenitud, desde hace décadas y que es uno de los pilares de la estabilidad en el país, comience a ser cuestionada por un presidente, que ha dejado ver, que cuando las cosas no son como él esperaba, hace hasta lo imposible para debilitar al órgano autónomo. El INE es el mejor ejemplo de esto.

Esperemos, por el bien de todos los mexicanos, que la autonomía del banco central continúe en el carril que ha navegado los últimos 26 años.

OVERTIME

El próximo domingo tenemos un llamado a las urnas para emitir nuestro derecho al sufragio hacia el candidato y/o partido que pensemos que es la mejor opción para nuestro futuro. Sin caer en descalificaciones partidistas, se debe poner en una balanza los diversos resultados ofrecidos por el gobierno en turno, sin importar la escala jerárquica del mismo. Recordemos y a pesar que es lo que todos quisiéramos, que no existen soluciones sencillas, para problemas complejos, como los que tenemos en nuestro país.

 @GmrMunoz

A MI FIEL LECTOR