El suicidio es un problema de salud pública en México y que conforme ha pasado el tiempo, a más temprana edad en el país han tomado la decisión de escapar por la puerta falsa, por ello la importancia de atender especialmente a adolescentes y jóvenes que asisten al bachillerato en el tema de salud mental, para detectar depresión, autolesiones, ideas suicidas y otras señales que alertan de sus intenciones.
De acuerdo con estadísticas nacionales, en el país, es la tercera causa de muerte en jóvenes de entre 15 y 19 años de edad y la quinta entre menores de los 15 años, indicó Martha Georgina Ochoa Madrigal, jefa del Servicio de Psiquiatría del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE, durante la conferencia de prensa a distancia “Señales, conductas y emociones para la prevención del suicidio”.
Refirió que con datos del INEGI recientemente dados a conocer, en México se tiene una tasa de 5.1 suicidios por cada 100 mil habitantes, es decir 8.5 para hombres y 2.0 para mujeres, y las cifras han crecido en forma alarmante en los últimos años.
ATENDAMOS LAS ALARMAS. Es importante insistir en los puntos que deben ser observados en las personas que pudieran padecer depresión intensa, pues cuando ésta va acompañada de sensación de sobrecarga, de no pertenencia y de desesperanza, es cuando se deberá estar más atento y actuar, así como cuando los jóvenes expresan frases como “preferiría no estar en este mundo”, “para qué nací”, “ojalá me durmiera y no despertara”, e inclusive el detectar actitudes como empezar a heredar sus cosas o despedirse o usar sus redes sociales para postear mensajes relacionados con la muerte; entonces sería momento de actuar.

“El suicidio no ocurre solo, sino acompañado de intentos anteriores de depresión, comorbilidad, abuso de drogas o alcohol, problemas familiares y presiones que en un momento les hace sentirse al límite y no poder manejar la situación”, aseguró Ochoa Madrigal

FACTORES DE RIESGO
· Disfunción y violencia en la familiar
· Abuso psicológico y acoso escolar
· Ausencia de un proyecto de vida y desesperanza
· Falta de una red de apoyo social