Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Uno de los programas de educación de gran solidaridad humana y de mayor justicia es el que brinda atención educativa especial a estudiantes que por motivos de salud se encuentran internados en hospitales de la ciudad capital. Cuando hay alumnos que están cursando desde preescolar hasta la universidad y tienen alguna enfermedad que requiere atención médica prolongada, hay maestras, del Instituto de Educación, que están adscritas en los nosocomios donde están internados estos alumnos, en comento, para brindarles atención pedagógica diaria y que no pierdan el grado de escolaridad que cursan.

Estos hospitales son el Centenario Hospital Miguel Hidalgo y los hospitales del Seguro Social No. 1, No. 2 y No. 3. Durante el ciclo escolar que acaba de concluir se atendieron 1,675 estudiantes, predominantemente de primaria y secundaria. Las enfermedades de mayor incidencia son: cáncer, insuficiencia renal, diabetes infantil, síndromes de Hurller, de Morquio, de Gaucher, de Hunter y enfermedades pasajeras como fracturas, apendicitis, respiratorias y mentales, entre otras. El 80% de estos alumnos está adscrito en las escuelas oficiales de distintos niveles y el resto no está en escuelas por tratarse de enfermedades muy delicadas y prolongadas, pero son atendidos en los hospitalesen materia educativa.

Para que los educandos continúen estudiando los contenidos de los programas oficiales de estudio, del respectivo grado que cursan, las maestras de educación especial de la Unidad de Atención Hospitalaria hacen adecuaciones curriculares de los mismos, según lo requiera cada alumno-paciente, y el material didáctico que utilizan, principalmente, es el fichero de actividades lúdicas y pedagógicas para el proceso enseñanza–aprendizaje en Pensamiento Matemático, Lenguaje, Formación Cívica y Ética y para el desarrollo emocional; y las asignaturas sociales como Historia, Geografía y otras, se desarrollan de manera transversal.

Del notable servicio que a diario brindan las maestras de la Unidad de Atención Hospitalaria, habrá que destacar, además, los siguientes hechos: durante la pandemia, las maestras del programa hicieron extraordinarios esfuerzos para mantener comunicación permanente con los alumnos y con sus padres en línea, mediante What’s Up, tabletas y en casos necesarios a través de guías de trabajo impresos. Para los alumnos–pacientes que llevaban los tratamientos médicos en sus casas; las maestras, quincenalmente, hicieron visitas domiciliarias para la atención individual y presencial de estos alumnos, revisándoles trabajos y dándoles orientaciones indispensables para sus avances. Estas visitas se realizaron observando todas las medidas protocolarias de salud recomendadas y fueron muy pertinentes toda vez que los alumnos con requerimientos de educación especial siempre necesitan apoyos individualizados y presenciales. Y para los educandos de familias en extrema pobreza, las maestras de la Unidad de Atención Hospitalaria se dan a la noble tarea de entrevistar a personajes, instituciones, organismos no gubernamentales y empresas; logrando apoyos económicos para la compra de alimentos básicos para estas familias; las mismas actividades realizan con el fin de conseguirles juguetes a sus alumnos de condición vulnerable.

Por todo lo anterior, y por otras acciones que desarrollan, ahora se entiende por qué los padres de familia de estos alumnos en los hospitales, sienten una enorme gratitud y admiración por las maestras de educación especial y piden que también atiendan a sus hijos los sábados y domingos. En los hospitales mencionados con anterioridad, los doctores hacen lo que humana y profesionalmente es posible para aliviar a los enfermos; y las maestras adscritas en los mismos hospitales hacen lo que humana y profesionalmente es posible para que los alumnos–pacientes puedan seguir avanzando en sus estudios.

La gratitud y admiración es para las maestras: directora, Mayra Patricia Santos Cuevas; maestras de educación especial, Eunice Donají Reyes Guerrero, Marcela Pérez Muños, Delia Jiménez Romero, Clara Luz Flores Regalado, Edna Luz Esquivel González, psicóloga Damaris Ramírez García, y secretaria Juana Salazar Domínguez. Su trabajo es sobresaliente.