Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Normalistas de Ayotzinapa lanzaron ayer un nuevo ataque contra Palacio Nacional.
Los estudiantes arrojaron petardos contra el cerco de agentes que protegía la sede presidencial y 26 policías fueron reportados como heridos. Ningún estudiante fue detenido.
La de ayer fue la segunda ocasión en que, sin consecuencia alguna, los normalistas arremeten contra Palacio Nacional.
En protestas previas también han atacado las sedes de la Fiscalía General de la República (FGR), de la Cancillería, del Palacio de Gobierno de Guerrero, además de que han tomado casetas de la Autopista del Sol.
Ayer, los normalistas protestaron porque un juez permitió la liberación –previa fianza de 100 mil pesos– de los militares que fueron detenidos y acusados de delincuencia organizada contra los 43 estudiantes desaparecidos en la llamada Noche de Iguala en septiembre de 2014.
En sus ataques al cerco policial, provocaron lesiones a 26 policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, incluidos tres mandos.
Hasta el lugar arribaron siete ambulancias del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) para trasladar a los elementos; al menos dos de los policías mostraban heridas con sangre en brazos y cuello por las esquirlas.
«Efectivos de la Policía Metropolitana, Fuerza de Tarea y de Ateneas que realizaban un despliegue debido a la presencia de manifestantes, resultaron lesionados por petardos y cohetones», refiere el reporte de la SSC, en el que se detalla que los manifestantes lanzaron objetos, vallas, petardos, cohetones y algunas piezas del mobiliario que recién había sido entregado como parte de las obras para hacer peatonal el Zócalo de la CDMX.
Los estudiantes arribaron alrededor del mediodía con el rostro embozado e inicialmente dirigieron su ataque a la puerta central de Palacio Nacional.
Más de cinco explosiones se escucharon en las inmediaciones del recinto, donde despachaba el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Los estallidos provocaron extrañeza y preocupación entre transeúntes, turistas y funcionarios de Presidencia.
Elementos policiacos de la CDMX lograron asegurar unos siete artefactos que fueron lanzados pero que no explotaron.
Al interior de Palacio, elementos de la Policía Militar iniciaron un operativo de guardia, con escudos y extintores.
Luego de la protesta, los normalistas se retiraron del lugar.
El pasado jueves, tras un mes de diligencias, una juez federal ordenó en la madrugada dejar en libertad provisional a ocho militares implicados en el caso Ayotzinapa.
Aunque la Guardia Nacional dictaminó que existía un nivel de riesgo «alto» de fuga, la jueza Raquel Duarte les otorgó el cambio de medida cautelar a los ex integrantes de los Batallones 27 y 41 de Infantería en Guerrero, informaron fuentes judiciales.
En días pasados, López Obrador y los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en 2014 acordaron sostener una reunión de trabajo el próximo 3 de junio, pasando las elecciones, para revisar avances del caso.