Mayolo López y Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La fracción de Morena en el Senado, mayoritaria, no pudo elegir a su candidato a presidir la Mesa Directiva de esta Cámara y agudizó sus diferencias internas.
El coordinador morenista, Ricardo Monreal, fue duramente cuestionado por colegas de su fracción que lo responsabilizaron de alejar a los Senadores del Presidente de la República por lo que el nuevo presidente de la mesa, dijeron, debería ser proamlista.
Además de las críticas, Monreal recibió una señal de hielo del gobierno federal al cancelar intempestivamente sus comparecencias varios secretarios de Estado como Adán Augusto López de Gobernación, la de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez y los de Defensa y Marina, Crescencio Sandoval y Rafael Ojeda, respectivamente.
Los críticos de Monreal dijeron que ese alejamiento era producto de sus aspiraciones Presidenciales que chocaban con la 4T.
«Necesitamos alguien que nos acerque al Presidente de la República», reclamó César Cravioto, Senador capitalino y simpatizante de Sheinbaum.
Monreal le respondió que él no era «comparsa» ni «apéndice» del Presidente. Incluso dijo que «no se me da la abyección» y dijo que no lo hacía «traidor» emitir opiniones diferentes.
Allegados a Monreal acusaron que legisladores que simpatizan con Claudia Sheinbaum promueven la candidatura de Higinio Martínez a la directiva del Senado y pretenden además destituir a Monreal de la coordinación.
Incluso dijeron que Morena podría expulsar al zacatecano de sus filas si concretaba acuerdos con opositores para llevarlo a la Mesa Directiva del Senado.
Senadores priistas y panistas confirmaron que se aceleraron consultas para apoyar a Monreal a la Mesa Directiva siempre y cuando rompiera con Morena.
«La presidencia del Senado no puede ser el comité de campaña de ninguna corcholata de Morena. La oposición sí estaría dispuesta a acompañar a quien nos garantice que el Senado es autónomo», planteó, en alusión a Monreal, el senador Germán Martínez, del Grupo Plural.
Este miércoles los morenistas deben elegir a su candidato a la mesa directiva que releve a Olga Sánchez Cordero y podrían discutir la suerte del coordinador.