Cuando en política se hacen planes hay que incluir lo que es – casi – seguro va a ocurrir, que son los escollos que habrán en el camino, por lo que se debe estar preparados para detectarlos y superarlos, sin importar lo qué deba hacerse y aún cuando tenga que pisarse callos de los muy allegados. Al hacerlo se endereza el barco y aunque se reciban algunos recordatorios es preferible a que el proyecto se vaya a pique.

Esto viene a glosa por la enésima multa que recibió el Ayuntamiento de Aguascalientes del Instituto de Transparencia del Estado de Aguascalientes (ITEA), por negarse a informar sobre la capacitación que reciben los policías, algo tan elemental que bastaría con que la Secretaría de Seguridad Pública Municipal presente el testimonio correspondiente, además, no son datos confidenciales ni que los cursos se imparten a escondidas, al menos así ha sido en otras administraciones.

De acuerdo a lo citado por el ITEA, el coordinador de Transparencia de la capital ha sido apercibido 15 veces y multado cuatro, por su rechazo a responder solicitudes de información de diferentes asuntos. A su favor argumenta que los enlaces de cada dependencia no le proporciona los datos que pide, por lo que para deslindar responsabilidades el ITEA dio vista a la Contraloría en espera que aplique las medidas que permitan una comunicación interna más fluida. Sólo faltó que sugiriera darles de palmetazos a los malportados.

En los mismos términos el Instituto se pronunció para que el secretario del Ayuntamiento, Jaime Beltrán, en su calidad de director jurídico, establezca competencia y resuelva el problema.

Desde afuera parece más un asunto de celos internos que falta de comunicación, lo que demuestra que se olvidan de su labor institucional, porque más allá del lugar que cada quien ocupe, porque todos – sin excepción  alguna – son empleados del mismo organismo y al que están obligados a servir expresamente.

Este tipo de detallitos son los que llegan a echar por la borda un propósito, que podrá tener tantos elementos como sean posible para cristalizarlo pero si alguien o algunos se les antoja meterle el pie a un real o supuesto “enemigo”, lo hará sin vacilaciones, no reflexionando que con ello cavan su propia tumba.

Está claro que la estampida política nadie la detiene y aún cuando la autoridad electoral emita toda clase de sugerencias y admoniciones pocos le harán caso, ya que para eso están los eventos “toreros”, pero tratándose de lo que predice la ley ahí la situación es otra porque se pueden imponer sanciones de cualquier índole, lo dañino es el mensaje que se envía y que deja en entredicho a quien realmente va dirigido, porque en estos casos no es tanto el trabajador o el funcionario sino su máxima jefa o jefe.

Son de esos puntitos que aparecen por ahí, que por regla general no se les da importancia pero a la hora que se hace la presentación resulta que en el documento son altamente visibles, lo que da una imagen pésima, por lo que bien haría el Ayuntamiento en empezar por limpiar la casa antes de que cada pequeñez haga una carga tan pesada que convierta el sueño en humo, mismo que por ahora es viable.

A ÚLTIMA HORA

Cuando Usted, estimable lector, pasa por una crisis económica, que no tiene trabajo, que  debe pagar varias facturas y de remate se vio obligado a vender el viejo coche que tanto anhelaban los amantes de las antigüedades, recibe una felicitación de sus amigos porque acaban de inaugurar una estación de gasolina muy cerca de su hogar, pero lo mínimo que puede hacer es una mueca.

Pues así están los padres de familia que enfrentan el problema de la “educación a distancia”, al ser obligados a comprar computadoras para sus hijos y contratar los servicios de internet o gastar en el teléfono móvil y así puedan recibir las clases que se impartan mediante la  televisión.

Como ha ocurrido en diversas dependencias públicas, el director del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), Raúl Silva Perezchica,  tuvo la genialidad de solicitar al pueblo que done las terminales que estén en buen uso parar entregarlas a los niños o jóvenes que las requieran.

Esta exhortación la hizo el pasado 12 de agosto, justamente a doce días de que se inicie el año lectivo, por lo que difícilmente va a reunir miles de pantallas, pero podrá ufanarse que puso en marcha la campaña y ya si los resultados no son los esperados eso ya es otro cantar.

Los papás y sus hijos estarán en el mismo caso del que tiene la gasolinera a tiro de piedra y que carece de vehículo, porque de poco les sirve que conozcan los horarios de las clases en línea si no tienen la manera de captarlos.

En iguales términos están los grupos indígenas que radican en esta entidad, que no cuentan con computadoras ni televisión para que sus hijos reciban la instrucción que se brindará. Según María del Carmen Wuoto González, coordinadora de la Mancomunidad Solar en Aguascalientes, son 35 niños que necesitan de ese tipo de apoyo, por lo que si no lo tienen será difícil que puedan darle seguimiento a las clases y realizar los trabajos correspondientes, a partir de que carecen de lo básico.

Lo que ganan los padres en la venta de artesanías o contratándose como jornaleros apenas les da para irla pasado, por lo que ni pensar en erogar miles de pesos para la compra del equipo y tampoco están en posibilidades de adquirir una deuda.

De esa población originaria 15 niños y niñas están en primaria y los demás en secundaria, pero si no tienen dónde estudiar podrían perder el año. Se tiene una cifra exacta de menores en esa situación, lo que puede servir al gobierno del estado o al municipio para que les donen el equipo necesario. Que sería una erogación elevada eso ni duda cabe, pero bien vale la pena hacerlo, que al menos en esto se vea que hay voluntad de ayudar a resolver un problema que no estaba previsto pero que ahora hay que hacerle frente.

Además se debe tomar en cuenta que del mismo cuero salen las correas, porque esos recursos saldrían de los impuestos que pagan los aguascalentenses, de manera que sólo se regresaría a quien más lo necesita y es aquí, justo, en donde está la justicia social, de esa equidad que tanto se habla y poco se practica.

MIENTE ALDO RUIZ

Así, sin concesiones, se expresó un adulto mayor en contra del delegado de la Secretaría de Bienestar Social de Aguascalientes, Aldo Ruiz Sánchez, que ante la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a esta entidad informó que todos los que pertenecen a este segmento poblacional reciben dicha prestación. Dijo que en enero de 2019 recibió el único pago, por lo que después de insistir finalmente el 5 de septiembre le aceptaron la documentación respectiva, pero en marzo de 2020 se presentó en su domicilio una enviada de Bienestar para solicitarle la reposición de los documentos ya que los otros no aparecían, para ello le entregó copia de un folio con la región 01, número 1910004166 y firmado por María de Lourdes de Lara Gaitán. Más tarde, la encargada de ventanilla, Claudia Torres, quedó que le informaría a finales de junio sobre el avance de su gestión, para ello proporcionó el teléfono 449-120-60.66 que siempre está ocupado o mediante un contestador automático indica que “por el momento no te puedo contestar”. En los últimos días de julio volvió a insistir al teléfono institucional 449-971-02-71 y después de casi media hora en que se escuchaba ocupado no lo contestaban finalmente alguien le respondió. Del otro lado de la línea, una joven le pidió sus datos para consultar en la computadora, comunicándole en seguida que había un homónimo en Jalisco, por lo que tenía que esperar a que se definiera la situación, lo que podría tardar entre dos o tres meses. En resumen, hay un peloteo en Bienestar Social que perjudica directamente a los ciudadanos y que además le mienten al Presidente de la República, haciéndole creer que sus programas sociales van sobre ruedas, cuando la situación es totalmente diferente.