Por FRANCISCO VARGAS M.

El joven novillero Arturo Gilio no descansa, ya que, día a día, continúa con su intensa preparación que lleva a cabo visitando diferentes dehesas del campo bravo mexicano.

Ahora, el prometedor y estupendo aspirante a matador de toros lagunero Arturo Gilio estuvo en la ganadería tlaxcalteca de Montecristo, que se ubica en el rancho La Luz y San Joaquín, perteneciente al municipio de Hueyotlipan, divisa color obispo, verde y oro, propiedad de don Germán Mercado Lamm, dehesa donde participó en dos días de gran actividad y buenas faenas camperas.

En el primer día, Arturo Gilio y el novillero Andrés García, hermano de Octavio García ‘El Payo’, tentaron nueve vacas, mismas que alcanzaron gran nota por la bravura y nobleza que ofrecieron en cada una de sus embestidas, de modo que ambos jóvenes pudieron expresar su toreo de profundidad y clase.

Al siguiente día, se probaron ocho novillos para sementales, con los cuales el matador de toros potosino Fermín Rivera, así como el propio novillero Arturo Gilio, interpretaron e hicieron su personal toreo, trazando faenas de gran calidad e imaginación, acorde con las características de cada uno de los novillos, además de que ambos pudieron afinar aspectos técnicos.

Arturo Gilio no quita el dedo del renglón y continúa preparándose con miras de regresar al continente europeo, en cuanto las condiciones sanitarias así lo permitan, para iniciar con su temporada en aquellas tierras y seguir en busca de todos sus objetivos, además de confirmar, como siempre, que: “La grandeza del toreo es la bella creación del arte, en donde se pone en juego la existencia de la vida sobre la muerte”. (pacovargas_@hotmail.com)