Por FRANCISCO VARGAS M.

El novillero lagunero Arturo Gilio continúa con su intensa preparación que realiza día a día, el pasado fin de semana estuvo en el campo bravo mexicano; para mantener el estupendo paso que lleva en su carrera.
Primeramente, estuvo en el Cortijo Campo Bravo de San Juan del Río, Querétaro; ahí compartió labores de campo con los matadores de toros, José Mauricio y Francisco Martínez; en esta agradable tarde campera se pasaportaron tres toros de la ganadería de La Antigua y tres de la dehesa de Los Cués; toros con edad y presencia que sobrepasaron los 500 kilos de peso.
Arturo realizó dos faenas llenas de poderío poniendo en práctica el toreo de aliño, ante dos toros que le exigieron el carnet, con los cuales estuvo con valor, disposición y actitud; además de tener la oportunidad de practicar la suerte suprema.
Enseguida, se trasladó a la ganadería de Montecristo, propiedad de Germán Mercado Lamm, donde tuvo dos días de intensa preparación, el primer día se tentaron ocho vacas correspondiendo cuatro al matador aguascalentense Juan Pablo Sánchez y cuatro al lagunero Arturo Gilio, con las cuales pudo expresar su toreo de calidad y darle a cada una de ellas la lidia que requería y pedía.
Al día siguiente, se tentaron otras diez vacas, cinco para Juan Pablo y cinco para Arturo, en lo que fue tienta extensa, agradable y positiva, que tuvo diversos e interesantes matices, permitiéndoles a ambos toreros hacer su personal toreo y faenas de gran calidad, temple y profundidad; además de afinar y pulir aspectos técnicos.
En ambas tientas, Arturo Gilio constató y confirmó el estupendo momento por el que pasa; gracias a la gran preparación física que ha mantenido durante el invierno; además de confirmar como siempre que: “La grandeza del toreo es la bella creación del arte, en donde se pone en juego la existencia de la vida sobre la muerte”, (pacovargas_@hotmail.com) <mailto:pacovargas_@hotmail.com)>