#HistoriasDeLaPandemia

Su hogar es la calle desde hace siete meses. Donde le sorprenda la noche o lo venza el sueño, se convierte en el sitio para descansar, aunque preferentemente lo hace a las afueras del Teatro Morelos o en sus alrededores.

Su nombre es Ángel y se dedica a la venta de pulseras que el mismo diseña. La creatividad plasmada facilita que las personas al menos volteen a ver sus productos,  otras más se animen a preguntar y con un poco de suerte, logra vender. Su actitud y facilidad de palabra son útiles para captar a posibles clientes.

Sentado sobre la calle Carranza, a las afueras del Obispado, es donde comienza su día. De entre sus pertenencias, saca hilos de colores, tijeras, un encendedor, así como chaquira, sus principales herramientas creativas. Dependiendo del tamaño y diseño, una pulsera terminada puede llevarle todo un día de trabajo.

Desde que falleció su mamá, Ángel ha tenido que enfrentarse al mundo solo, viviendo en la calle, buscando algunas monedas para poder comer y  pagar para usar un baño público y asearse. Pernocta en una casa de campaña, que se encuentra desgastada  y en mal estado, portando el mismo cambio de ropa luego de que en días atrás lo despojaron de sus pertenencias. Va y viene entre Aguascalientes y Guadalajara, haciendo lo que sabe hacer desde hace siete años, que aprendió de forma autodidacta.

Ángel invita a las personas a buscarlo donde se instala casi todos los días para comprarle alguna de sus pulseras, que van desde 3 piezas por 50 pesos y en adelante, dependiendo del diseño y material utilizado, para poder así juntar para comprar una nueva casa de campaña.

“Si alguien tiene alguna casa de campaña que no use o que me quieran regalar, o ropa que ya no se pongan por favor me pueden contactar en Facebook, estoy como Angel Aragorth Cardona Amarillas”. (Por Rubén Torres Cruz/Heraldo Digital)