Por Rubén Torres Cruz

Un incendio domiciliario dejó como saldo dos personas lesionadas; entre ellas, un bombero y una madre de familia, quien arriesgó su vida para salvar a uno de sus hijos. Los hechos tuvieron lugar en la colonia Martínez Domínguez.

Alrededor de las 10:48 horas de ayer, los cuerpos de emergencia se activaron, al ser notificados acerca de un incendio registrado al interior de una vivienda ubicada sobre la calle Mariscal Rafael Oropeza, por lo que elementos de Bomberos, así como de Protección Civil, Paramédicos Municipales y de Operaciones Aéreas, se trasladaron cuanto antes al lugar de los hechos. Al arribar, los rescatistas se dieron cuenta de que los habitantes del domicilio en llamas ya habían evacuado el lugar, siendo atendidos en el lugar por técnicos en urgencias médicas, determinando que la señora, de nombre Alicia, de 48 años de edad, presentaba quemaduras de primer y segundo grado en el hombro y espalda, así como, probablemente, quemaduras en las vías respiratorias, por lo que fue trasladada a recibir atención médica especializada al Hospital General de Zona Número 2 del IMSS.

De la misma manera, tres menores de edad de 17, 14 y 10 años de edad, así como un joven identificado como Juan Carlos, de 21 años de edad, presentaban solamente un cuadro de crisis nerviosa, por lo que no ameritaron ser trasladados al nosocomio. Al comenzar los bomberos con las labores de control y sofocación del fuego, el cual se logró propagar por toda la casa, un elemento de rescate resultó con quemaduras de segundo grado, siendo trasladado a recibir atención médica al Hospital Hidalgo.

En el lugar, se registraron daños ocasionados por el fuego en productos de limpieza, una estufa, muebles de madera, una lavadora, ropa varia, cuatro colchones, además de un cancel, un refrigerador, una televisión, un par de sillones, así como techos y paredes dañados por radiación, donde, hasta el momento, se desconocen las causas que provocaron el incendio. La propietaria del inmueble comentó a las autoridades que ella se encontraba en su domicilio, recostada en la cama de una de las recámaras, mientras que sus cuatro hijos realizaban sus labores rutinarias, por lo que, en determinado momento, uno de ellos le avisó que un sillón se encontraba en llamas, por lo que, rápidamente, todos abandonaron la vivienda para ponerse a salvo, pero, al percatarse de que uno de sus hijos le faltaba, decidió volver a meterse a su casa para salvarle la vida, a quien rescató sin resultar lesionado, a pesar de que las llamas ya se habían propagando a otras partes de la vivienda y ella, en consecuencia, resultó afectada por el fuego.