Jesús Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde ayer a mediodía, 400 elementos del Ejército y de la Guardia Nacional (GN) llegaron a Acapulco, Guerrero, para reforzar la seguridad y contener a tres grupos delictivos.
Se trata de 200 agentes paracaidistas y 200 de las fuerzas especiales del Ejército y GN, los cuales realizaron un recorrido por las calles de este destino turístico, el cual es azotado por la violencia desde hace más de una década.
El arribo de estos elementos, con los que suman mil 250 militares en Acapulco, se da luego de que el lunes pasado Adrián Olivas Franco, titular de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, asegurara que en el puerto hay tres grupos de la delincuencia, considerados como los principales generadores de la violencia.
De acuerdo con el mando, los grupos son el Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), Cártel de Sinaloa y Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
«Se presume que hay intervención de grupos de la delincuencia más grandes», afirmó el jefe policiaco, quien asistió a la sesión del Consejo Consultivo de Turismo.
«Son grupos que tienen tiempo aquí y que pretenden mantener el control con los grupos que están establecidos en distintas colonias de esta ciudad», detalló.
Desde noviembre pasado, en la Administración de la morenista Evelyn Salgado, se han implementado tres operativos de seguridad sin que haya resultados.
Otro destino turístico de Guerrero en el que no ha bajado la violencia es Zihuatanejo, en donde 20 tiendas de conveniencia se encuentran cerradas desde hace cuatro días, debido a que integrantes de un grupo criminal exige el pago de derecho de piso.