CDMX.- La Reina Isabel II demostró que se ha ganado el cariño de su pueblo en sus 70 años de reinado.
Le bastaron tres breves apariciones para que fuera ovacionada por una multitud, entre turistas y lugareños, reunida en Londres en su primer día de festejos por su Jubileo de Platino.
Vestida con un abrigo y sobrero azul de la diseñadora Angela Kelly, la soberana salió al balcón del Palacio de Buckingham sonriente, aunque ayudada por un bastón, junto a su primo, el Duque de Kent, coronel de la guardia escocesa, para ver el desfile militar.
Ahí disfrutó de los 1,500 soldados, bandas musicales y caballos que marcharon en el tradicional Trooping the Colour (Desfile del Estandarte), organizado anualmente desde 1760 para conmemorar el cumpleaños oficial del Monarca británico en turno, pero cancelado en 2020 y 2021 debido a la pandemia.
Más tarde, tras el retumbar de salvas de cañón en Londres y todo Reino Unido, se unieron a la matriarca 18 miembros activos de la familia real: sus primos el Duque de Gloucester, la Princesa Alexandra y el Duque de Kent. Sus hijos, la Princesa Ana, acompañada de su esposo, el Vicealmirante Sir Timothy Laurence; al Príncipe Carlos, heredero al trono, con Camilla, Duquesa de Cornualles; y al Príncipe Eduardo y Sophie, Condes de Wessex, quienes llevaron a sus hijos, James y Lady Luisa Windsor. Así como sus nietos y bisnietos, el Duques de Cambridge y sus vástagos.
El festejo marchó con normalidad hasta que el Palacio informó que la Reina no estaría disponible hoy debido a que experimentó molestias durante el desfile.
Dejando a un lado sus problemas de movilidad, la Monarca, de 96 años, hizo una tercera y última aparición para encender 3 mil 500 lámparas conmemorativas en el Castillo de Windsor, al presionar un globo terráqueo creado para la Mancomunidad de Naciones. (Staff/Agencia Reforma)

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