Rolando Herrera
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, informó a diputados electos de Morena que el programa de centralización de hospitales a través del IMSS Bienestar iniciará en entidades gobernadas por el partido, a fin de evitar resistencias de los Gobernadores.

Señaló que para el 2022 se requerirá una importante asignación presupuestal, pero no precisó el monto.

“La primera fase de la implementación del nuevo modelo IMSS Bienestar iniciará en Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Nayarit, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas”, indicó.

“Para la implementación de este modelo, se tiene la ventaja de que existen más entidades federativas con gobiernos de Morena”.

Dijo que es importante la participación de los legisladores para el proyecto del Gobierno.

“Se esperan resistencias, sin embargo, se confía en el trabajo que puedan hacer las y los legisladores en pro de este proyecto”, indicó el funcionario federal.

Defendió que países desarrollados tienen sistemas centralizados de salud, como Noruega.

“Lo que quiere decir que nuestro modelo no vulnera la soberanía de las entidades federativas”, aseguró, de acuerdo a la relatoría que hizo la fracción de Morena sobre el encuentro con Robledo, previo a la instalación de la 65 Legislatura.

El funcionario reconoció que no fue posible que el IMSS Bienestar pasara al Instituto de Salud para el Bienestar como prestador de los servicios luego de la reforma legal que creó el Insabi para universalizar la atención médica de la población.

Explicó que una de las razones es la condición jurídica de los trabajadores del IMSS, ya que están en el apartado A, mientras que los trabajadores de Salud están en el apartado B, además de que otros laboran por contratos temporales.

Señaló que una de las líneas de acción del IMSS es la recuperación de hospitales de segundo nivel, que durante la operación del Seguro Popular quedaron inconclusos en su construcción o sin la plantilla de personal para su operación.

También se trabaja en el rescate de nosocomios que ya pertenecían al IMSS Bienestar, y que están en funcionamiento, pero con menor capacidad de atención en cuento a las especialidades.

“La intención es adecuar esta atención al nuevo modelo de atención integral y que todos los hospitales cuenten con la atención del total de las especialidades con las que cuenta IMSS Bienestar”, detalló.

El programa no sólo responderá el tema de infraestructura, sino se piensa en un sistema de salud compartido, es decir, un expediente clínico único que puedan compartir las instituciones de salud.

“Se requiere hacer un planteamiento financiero que tendrá que reflejarse en el Presupuesto de Egresos de la Federación, que también resolvería los problemas laborales de los trabajadores de salud en las entidades federativas”, planteó.

En otra parte de su intervención, Robledo expuso que debe mejorarse la atención preventiva en la salud.

Dijo que el IMSS gastó 30 mil millones de pesos al iniciar la pandemia de Covid, pero al mismo tiempo erogó 76 mil millones de pesos en atender enfermedades crónico-degenerativas, que podrían ser consideradas otras pandemias.

“La Oposición, el bloque conservador, no reconoce que la dificultad para la atención del Covid-19 tiene que ver con su herencia de una población epidemiológicamente enferma con enfermedades que son prevenibles”, justificó sobre el alto número de decesos que ha dejado el coronavirus.