Benito Jiménez
Agencia Reforma

CANCÚN, QR.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador dio el banderazo a las obras para el tramo cinco del Tren Maya… y a las campañas.
Efusivo, subió a buen paso una lomita para llegar a las cercas que dividían la autopista 180 y la carpa que fue instalada para su evento; un sitio cercano al Aeropuerto Internacional de Cancún.
La valla impedía a la gente acercarse al podio.
Los inconformes se dieron cita en el lugar para pedirle al Presidente, entre otras cosas, que les de contratos directos a los transportistas de carga que quieren trabajar en el proyecto.
“Andrés Manuel, los volqueteros (camioneros de volteo) queremos trabajar de forma directa con el Gobierno federal”; le gritaron al Mandatario desde antes, cuando daba su discurso.
“Bien, bien”, respondió el tabasqueño desde el podium tras haber sido interrumpido.
Luego de dar el banderazo de inicio al tramo cinco -proyecto en segundo piso que va de Cancún a Playa del Carmen y que fue entregado al Ejército- el Presidente se acercó a los manifestantes.
“Queremos trabajar derecho con usted”, le reiteró una mujer con una manta de la CROC y CTM, brazos sindicales del PRI que se quejan del influyentismo en la región de la CATEM, que encabeza Pedro Haces, y a quien acusan de acaparar contratos.
Aunque no tuvo contacto directo con los asistentes, el Mandatario se acercó a la gente para las selfies.
En su breve caminata, el tabasqueño levantó los brazos frente a la gente, agradeció con una mano en el corazón y repartió señales de abrazos, como en campaña.
Por lo menos desde diciembre, el Presidente no rompía su protocolo para saludar a la gente, cuando en Oaxaca, una mujer le regaló un guajolote, por lo que se bajó de su camioneta y se tomó una foto con ella.
En el recorrido, López Obrador fue seguido por la morenista Mara Lezama, actual Edil de Benito Juárez (Cancún) y quien pretende la reelección al cargo.
Atrás se fue al pasito el Gobernador del estado, Carlos Joaquín González, quien hizo una que otra promesa para apoyar a los demandantes de trabajo.
“Les voy a decir que te llamen”, ofreció Carlos Joaquín a un transportista.
“Gracias, gracias”, repetía por su lastre López Obrador.
Tras el saludo a la multitud, el Presidente bajó de la lomita, con apoyo de una de sus ayudantes.
Mara Lezama venía “cazándolo” para tomarse una fotografía con él, para uso proselitista.
Primero tomó la mano de López Obrador para levantarla con la suya, en señal de triunfo. No obstante, el tabasqueño se quitó la mano de Lezama e impidió que se la alzara, con una sonrisa forzada.
Pegada, Lezama entonces siguió al Mandatario hasta su camioneta para intentar otra fotografía, ahora abrazándolo. Pero el Presidente saludó por su lado.
Esa imagen, con López Obrador haciendo la “V” con su mano, y ella cerca, inmediatamente fue utilizada por la Alcaldesa en su cuenta de Twitter.
“Es una gran motivación avanzar con la transformación de #Cancún de la mano del Presidente, @lopezobrador”, presumió la Edil, que no logró la atención que quería por parte del tabasqueño, pero si una fotografía para el arranque de la campaña electoral.

Las protestas
Los croquistas y cetemistas de Quintana Roo armaron su convoy, como trenecito, para simular con sus cláxones el pitido del ferrocarril y pedir con ello el apoyo al Presidente con contratos directos en las obras del Tren Maya.
En su ir y venir, en la autopista Cancún-Valladolid, los camiones llegaron a interrumpir el discurso del Mandatario, justo cuando anunció el arribo de 10 mil vacunas más la siguiente semana.
Otros camioneros, que más bien tenían prisa por llegar a sus destinos, tocaron los cláxones con molestia ante la aglomeración en el kilómetro 304 de la vía, invadida por la gente que exigió apoyo al Presidente para temas diversos.
Uno de ellos sonó cinco veces la corneta.
“Ya te oímos”, contestó López Obrador desde el estrado, lo que provocó risas de los funcionarios.
El Presidente supervisó después el tramo cuatro del Tren Maya, del kilómetro 134 al 140, de la carretera Calkiní-Cancún, en el municipio de Uayma, en Yucatán.
La obra se construye paralelo a la carretera que une a Yucatán con Quintana Roo, mediante el “rasurado” de árboles.
Aquí en Yucatán una jueza federal concedió el 22 de febrero una suspensión definitiva que podría impedir, por tiempo indefinido, la ejecución de obras nuevas para el Tren Maya en los municipios de Mérida, Izamal y Chocholá.
La suspensión definitiva estará vigente durante todo el tiempo que tome el trámite del juicio de amparo, en el que se busca aclarar si la consulta a las comunidades fue suficiente e informada, y si hay vicios en la Autorización de Impacto Ambiental del proyecto, entre otros temas.
Pero López Obrador ha manifestado que el Tren Maya estará listo en 2023.
Acá no hubo claxonazos, pero sí un grupo adscrito al Frente Nacional Anti-AMLO (Frenaa).
“Fuera López, fuera López”, lanzaron ondeando banderas de su movimiento.
La protesta fue tibia. Morenistas la apagaron con los clásicos gritos de apoyo: “Es un honor estar con Obrador”.
Esto mientras López Obrador y el Gobernador Mauricio Vila hacían un pacto para dejar atrás la compra de votos y el fraude electoral.
El Presidente continuará su gira hoy en Campeche, donde el 6 de junio se eligirá a un nuevo Gobernador; y Tabasco, donde se juegan 17 Alcaldías y 35 curules.