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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Semana Santa en México arrancó con masacres y enfrentamientos entre cárteles en Chiapas, San Luis Potosí, Tabasco y Jalisco.
En Chiapas, células locales del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y del Cartel de Sinaloa (CDS) sostuvieron balaceras durante más de tres horas en la vía Ocozocoautla-Berriozábal, a 40 minutos de la capital del estado.
Además de dos muertos y un herido, al menos 12 vehículos fueron incendiados o baleados, uno de ellos de ADO y otro de carga que fue utilizado para bloquear la carretera.
En San Luis Potosí, los cuerpos de cinco personas fueron abandonados ayer frente al Palacio Municipal de Cárdenas, en la Huasteca.
En un comunicado, la Fiscalía estatal informó que policías de Investigación ya tienen líneas para el esclarecimiento de los hechos.
Personal del Servicio Médico Legal realizó el levantamiento de los cuerpos tirados en las escalinatas de acceso a la Alcaldía gobernada por Jorge Omar Muñoz Martínez, quien fue postulado por el PVEM.
En Paraíso, Tabasco, fueron hallados los cuerpos de seis hombres en un terreno baldío de la ranchería Tierra Adentro.
Los jóvenes, de entre 25 y 30 años, estaban maniatados, con huellas de tortura, y uno de ellos decapitado,
Además de esas seis víctimas, se encontró una cabeza humana dentro de una hielera en la ranchería González, en el Municipio de Centro.
«24 horas para que se abran a la… toda la Familia Luna. Las traiciones se pagan Efraín Luna Oliva», decía una narcomanta al lado de la hielera.
Y en Jalisco, la disputa por la región de Los Altos Norte derivó en una nueva masacre en el municipio de Encarnación de Díaz.
Cerca de las 5:30 horas, criminales abandonaron los cuerpos de cuatro hombres y una mujer en la carretera Encarnación de Díaz-Lagos de Moreno. Todos tenían huellas de tortura.
Con información de Mariana Morales