Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Emilio Lozoya pasó de acusado a acusador y ayer abrió la posibilidad de que el ex Presidente Enrique Peña y Luis Videgaray, quien fue Secretario de Hacienda y de Relaciones Exteriores en esa gestión, sean citados a declarar.
En una denuncia ante la FGR, el ex director de Pemex acusó que ambos políticos le ordenaron destinar 100 millones de pesos de los sobornos de Odebrecht a la campaña presidencial del 2012 y entregar 120 millones a legisladores entre 2013 y 2014 para aprobar reformas estructurales.
El Fiscal Alejandro Gertz anunció que Lozoya acusó a Peña y Videgaray de ordenarle disponer de otros 200 millones para aprobar la reforma electoral y también usar otros 84 millones adicionales para sobornar a diputados y senadores y al secretario de finanzas de un partido.
La denuncia fue acompañada por un video y unos recibos, como evidencia de sus afirmaciones, además de que ofreció a cuatro testigos para que sean interrogados sobre esos hechos. Sus blancos son un diputado, 5 senadores, un secretario de finanzas de un partido político y dos empresas.
“El que después fue Presidente y su Secretario de Hacienda son las personas que este individuo señala que fueron los que le ordenaron que ese dinero fuera entregado a varios asesores electorales extranjeros que colaboraron para la campaña de estas dos personas”, dijo Gertz, en un mensaje.
A pesar de los dichos de Lozoya, la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (antes Fepade) resolvió desde el 3 de junio de 2019 que ya había prescrito el delito electoral relacionado con los fondos de Odebrecht destinados a la campaña de Peña.
Lozoya también denunció un grave daño al patrimonio por la planta Etileno XXI de Coatzacoalcos, proyecto de 5 mil 200 millones de dólares asignado en 2010 a Braskem (filial de Odebrecht) en asociación con la mexicana IDESA.
REFORMA publicó el pasado 24 de julio que, antes de aceptar la extradición de España a México, Lozoya preparó un testimonio en el que revelaba que una parte de los los sobornos de Odebrecht fueron destinados a la campaña presidencial de Peña en 2012.
Además, Lozoya habría hecho llegar sobornos por las reformas a estructurales a los panistas Ricardo Anaya, quien entonces presidía la Cámara de Diputados, y a los senadores Ernesto Cordero, Salvador Vega, Francisco Domínguez, Francisco García Cabeza de Vaca y José Luis Lavalle.