Mientras no tengamos reservas suficientes de hidrocarburos, y mayor capacidad de generar energía, habrá zozobra tanto en la industria automotriz, como en otras actividades económicas, advirtió el empresario Cuitláhuac Pérez.

Ante la incertidumbre de que en esta semana pudiera haber otro paro técnico en la Planta A2 de Nissan, el presidente del Clúster Automotriz destacó que afortunadamente no hay tal, continúan los requerimientos de la armadora a las proveedoras de autopartes, en el entendido de que ante alguna eventualidad como la que se dio el pasado día 19, la firma nipona inmediatamente les notifica.

“Las armadoras del estado operan con normalidad, pero no habrá estabilidad, si se sigue viviendo al día en el consumo de hidrocarburos; se requiere de una estrategia de reservas que dé certidumbre a la industria”, reiteró.

Mencionó que actualmente el giro más afectado de este sector, es el de servicios, y le sigue el de proyectos porque se ha cancelado la fabricación de nueva maquinaria y de infraestructura.

Los que han podido sortearla son los que se dedican a la producción masiva de autopartes, siempre que se trate de modelos comerciales, porque cayó la demanda de autos costosos.

Consideró que las empresas relacionadas con la industria automotriz deben diversificarse, a partir del material que manejan, y proveer productos para otro tipo de empresas, pues hay que innovar para sobrevivir y crecer.

“Los tres meses en que se colapsó la industria automotriz nos obligó a ver hacia otros horizontes, a ser competitivos, creativos, para responder ante cualquier eventualidad y no dejarnos arrastrar por la corriente”.

Finalmente, recordó que la Planta A2 de Nissan se encuentra en desventaja, ya que se abastece sólo de gas natural, y ante la falta de suministro se ve obligada a parar la producción, mientras que la A1 opera tanto con gas natural como con gas LP.