Víctor Osorio
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Asumir que México es cada vez más un país de destino de la migración internacional en el hemisferio y que la oportunidad del nearshoring plantea una demanda adicional de trabajadores, es una de las premisas del Modelo de Movilidad Humana presentado esta semana por la Cancillería.
Avalado por la Comisión Intersecretarial de Atención Integral en Materia Migratoria (Ciaimm) en su décima sesión plenaria desde su creación en 2019, el modelo plantea como uno de sus ejes la inclusión laboral tanto de los refugiados como de quienes llegan al país en tránsito en su intento de llegar a Estados Unidos y, por diversas circunstancias, terminan permaneciendo en el país.
«Somos un país de origen de migrantes, de tránsito, por aquí pasan para llegar a Estados Unidos y a Canadá, y por supuesto somos y queremos ser cada día un mejor país de destino», señaló la Secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, el pasado miércoles.
«Lo que nosotros queremos es tratar de ofrecer trabajo a los migrantes y a las personas refugiadas».
Explicó que el Modelo tiene como ejes la regularización y empoderamiento de las comunidades mexicanas en el exterior; la atención de las causas estructurales de la migración en América Latina y el Caribe, el impulso de vías seguras, ordenadas y regulares de movilidad laboral, tanto para los nacionales en EU y Canadá como para los extranjeros en el país, y la gestión humanitaria de flujos migratorios irregulares.
El eje de la movilidad laboral, detalló, incluye alianzas con el sector privado, coordinación entre instancias de gobierno para facilitar la inclusión laboral de migrantes y refugiados y el establecimientos de centros de atención y «reclutamiento».
Destacó la experiencia exitosa del programa de integración impulsado por ACNUR, que ha permitido desde 2017 que más de 40 mil refugiados hayan encontrado empleo formal en el país.
Además, señaló, 65 empresas participan ya en la red Tent, que promueve el empleo de refugiados.
Lo que se plantea ahora es agilizar el acceso a opciones de trabajo para migrantes y refugiados, con ferias de empleo y módulos de información en las 167 oficinas del Servicio Nacional de Empleo.
Se prevé además impulsar la colaboración intersecretarial para lograr la vinculación efectiva al empleo, incluyendo programas piloto de movilidad laboral y facilitar el acceso a documentación migratoria para la permanencia legal en el país, la obtención de la CURP y el RFC, así como la apertura de cuentas bancarias.
Y una pieza clave en la estregia, indicó Bárcena, sería el establecimiento de Centros Multiservicios de Inclusión y Desarrollo de Migrantes y Refugiados.
«La idea es que sean centros donde podamos lograr la interacción de los migrantes y que se conviertan en centros de reclutamiento, donde las empresas puedan venir y decir a ver, quiénes son», comentó.
La idea, señaló, es reforzar y potenciar los Centros Integradores para Migrantes que ya opera la Secretaría de Bienestar en Tijuana, Ciudad Juárez y Matamoros, y habilitar dos nuevos, uno en Tapachula, cuyo arranque está previsto para agosto, y otro en Huixtla, que entraría en operación en septiembre.