Mayolo López y Martha Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con negociaciones del Secretario de Gobernación, Adán Augusto López, que provocaron la división del PRI y la pérdida de un senador en la fracción del PAN, Morena quedó a un tris de conseguir el aval para que el Ejército participe en labores de seguridad pública hasta 2028.
La reforma constitucional sobre la presencia castrense en las calles, proveniente de la Cámara de Diputados, necesitaba dos terceras partes de votos de los senadores presentes para quedar validada definitivamente.
La mayoría oficialista que integran Morena, el PT, Partido Verde y Encuentro Social, sumaba 76 votos por lo que requerían de 10 legisladores del bloque opositor para conseguir una votación válida constitucionalmente.
Durante los últimos días, y ayer mismo en un hotel ubicado frente a la sede senatorial, el titular de Gobernación apretaba en sus negociaciones.
Uno de los últimos legisladores del tricolor en conversar con Adán Augusto López fue el sinaloense Mario Zamora.
La presión gubernamental surtió efectos con el abandono de las filas del senador yucateco del PAN de Raúl Paz.
Y la fracción priista llegó ayer dividida al pleno senatorial y al menos 7 de 13 legisladores dieron la espalda a su coordinador Miguel Ángel Osorio disponiéndose a votar en favor de la propuesta promovida por su líder Alejandro Moreno y apoyada por el partido oficial.
Sin embargo, al inicio de la sesión surgieron dudas dentro de las mismas filas morenistas pues al menos tres senadoras guindas dijeron que no votarían en favor de la iniciativa lo que ponía en riesgo la apretada mayoría.
A temprana hora, cuando el jefe de la bancada morenista, Ricardo Monreal, se dio cuenta de que no podría contar con los votos necesarios para sacar adelante la reforma constitucional subió a tribuna para proponer que el dictamen fuese devuelto a comisiones lo que generó una escandalera.
«Extender la presencia de fuerzas armadas es imprescindible, pues el año y seis meses que les otorgamos para cumplir el plazo no será suficiente. Y no es por decreto, acudimos a la modificación constitucional», dijo para pedir una reflexión serena y darse tiempo de revisarla con calma en comisiones legislativas.
«¡No traen los votos! ¡No traen los votos!», celebraban desde sus escaños los senadores de Oposición, principalmente de PAN, PRD, MC y del Grupo Plural.
«Quieren extender el plazo para ver a cuántos más agarra Adán Augusto y a ver si le quita la candidatura a usted y le da un codazo a Claudia Sheinbaum y se baja Ebrard… y se lucen con el Presidente ¿Cuánto tiempo quieren para lucirse con el Presidente?», replicó Germán Martínez, del Grupo Plural.
Dante Delgado, coordinador de Movimiento Ciudadano, aseguró que las presiones afloraron no solamente desde Bucareli sino que también intervinieron los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina, Luis Cresencio Sandoval y Rafael Ojeda.
Después de un atropellado procedimiento legislativo, el presidente del Senado, Alejandro Armenta, sometió a votación del pleno la petición de las comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos para que el dictamen fuese devuelto a revisión.
Encendidos, los legisladores de Oposición protestaban y exigían que se votara el dictamen, pero con la mayoría simple de Morena el documento fue devuelto a comisiones para que se haga una nueva propuesta en un plazo no mayor a diez días hábiles, esto es, antes del 5 de octubre.
Senadores de varios partidos ya negociaban desde ayer modificaciones al dictamen de diputados sin alterar la reforma constitucional donde se plantearía una vigilancia bicameral de las acciones de seguridad y la rendición de cuentas de oficiales de Fuerzas Armadas sobre sus labores.
Las modificaciones se presentarían el próximo lunes 26 en comisiones legislativas.