Por todos los medios el Sistema de Administración Tributaria (SAT) busca controlar la existencia de combustible en las gasolineras y la venta diaria que realizan, con lo que confía combatir el “huachicol”, al mismo tiempo, en el tema de la deducción que soliciten los contribuyentes, habrá mayores requisitos.

Lo anterior está previsto en la miscelánea fiscal de 2022, que como es tradicional, cada año aumenta la presión hacia los ciudadanos, que deben cumplir lo que dispone la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), debidamente autorizado por la Cámara de Diputados.

El reclamo de los tributarios es que se oprime al que cumple con las obligaciones que establece la ley, en cambio más de la mitad de personas que obtienen un beneficio de una actividad no pagan un solo peso al fisco y así se pueden pasar años sin que se les moleste, lo contrario sucede con el cautivo que es forzado a pagar más sin que mejoren sus condiciones de vida.

De acuerdo con lo que expresó el ex presidente del Colegio de Contadores de Aguascalientes, José Alfredo Franco Hernández, en el próximo ciclo habrá una fiscalización mayor en la venta y consumo de gasolinas y diésel, como parte de las acciones que lleve a cabo el Gobierno Federal para lograr una mayor recaudación.

Las estaciones de gasolina llevan por sí mismas un control de ingreso y venta de combustible, lo que ahora tendrá que hacerse diariamente en función de las disposiciones del SAT, con lo que tendrá mayor vigilancia en las operaciones que realicen.

En caso de haber alguna diferencia o un faltante en esos registros volumétricos se entenderá que hubo omisión en el entero de las contribuciones, en tanto, en lo que se refiere al combustible de importación, tiene que quedar claro que debe solicitarse un permiso a la Secretaría de Energía, por lo que la petición de importación debe aparecer en el CEDI, que es el comprobante fiscal de pago realizado y la descripción del costo del producto vendido o servicio prestado.

De esta manera el SAT estará en mejores condiciones de identificar la trazabilidad, esto es, el origen del combustible hasta que llegó a la estación de combustible y por cuantas manos pasó, que a su vez tendrán que informarlo a la oficina tributaria. En estas condiciones el SAT podrá identificar el recorrido que tuvo cada litro de gasolina o diésel. Bajo este marco “tú deduces mil litros, de los cuales la mitad es huachicol porque no se reportó la trazabilidad y por ende no hay deducibilidad”, sostuvo.

Estas medidas tienen un doble propósito, por una parte combatir el huachicol y por otra obtener mayor recaudación, en lo cual los propietarios de gasolinerías están obligados a participar, so pena de ser obligados a pagar el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) e incluso ser sancionados.

Para aquellos que pretenden la deducción se plantea para el año próximo sea obligatorio que no sólo el CFDI tenga el complemento con el dato del registro de la CRE (Comisión Reguladora de Energía), sino que debe estar vigente en el registro al momento de su expedición.

Para fortuna de quienes se encuentran en la economía subterránea no tienen que pasar por todos estos requisitos, simplemente compran y venden sin preocuparse que Hacienda estruje a los contribuyentes cautivos.

TAMBIÉN EXISTEN

El comercio organizado le endilgó una dura reprimenda a la Policía Municipal de Aguascalientes, que dedica la mayor parte de la vigilancia en la zona Centro, descuidando las colonias de la periferia que sufren asaltos, vandalismo y riñas y sólo acuden cuando todo pasó.

El presidente de la Cámara de Comercio (Canaco), Humberto Martínez, exigió un cambio de estrategias en la vigilancia para que el combate a la delincuencia sea similar en todo el municipio, porque aún cuando es necesaria la presencia de la policía en la zona Centro no se requiere que haya un exceso de patrullas, que por momentos parece que van en procesión ya que hacen el mismo recorrido con un intervalo de algunos minutos.

Esta situación ha dado pábulo para que en derredor sucedan los asaltos a plena luz del día a toda clase de negocios, algunos de ellos que tienen poco ingreso y aún así se llevan el dinero y mercancía, con lo que esto significa para sus propietarios. Se han tenido entrevistas con las autoridades municipales para hacer de su conocimiento el peligro en que se encuentran los vendedores y pedir que se destinen más patrullas a las colonias populares, como única manera de evitar que siga esta situación.

Hasta la fecha sólo hay respuesta de palabra, por lo que demandan que se materialice, que cada vehículo policial se encargue de una zona corta, porque se dan casos que les asignan cuidar varios asentamientos, lo que permite que los ladrones calculen cuánto tardarán en regresar y así poder hacer de las suyas.

Si el mismo Gobierno de la ciudad está consciente de que hay sectores considerados como de “foco rojo”, es lógico esperar que se apliquen medidas más contundentes y la única manera es que se haga una reorganización de la vigilancia en la ciudad.

El dirigente gremial también denunció que se han dado casos en que los policías sí logran detener a los rateros pero no los ponen a disposición, por lo que difícilmente se puede recuperar la mercancía que se llevaron, de ahí que el mismo día o al siguiente los sujetos andan en la calle e incluso pasan enfrente del lugar perjudicado para demostrar sus “influencias”.

Por lo anterior hace falta vigilar muy cerca la conducta de los uniformados y que los afectados presenten la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General del Estado para que investigue y se castigue si se comprueba que hubo componenda.

De manera contundente el dirigente señaló que “necesitamos una reacción más eficiente de parte de la autoridad, existen algunas zonas de la periferia de la ciudad, desde la Cantera, todo lo que es Juan Pablo II, aquellas zonas de la parte sur, están siendo vandalizadas en la madrugada”, a lo que se agregaría el sector oriente donde se han presentan continuamente pleitos entre pandillas e incluso crímenes entre jovencitos.

Es un reclamo que debe atender la próxima administración municipal, que tenga en cuenta el sentir de la sociedad y no se eche en la hamaca como ocurre actualmente.

UFF, QUÉ ALIVIO

La tan largamente anunciada reelección de Marko Cortés como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN trae un gran sosiego a más de una, porque esto significa que los planes trazados desde hace tiempo se cumplirán al pie de la letra. En cuestión de 10 o 12 semanas el partido dará a conocer la convocatoria para elegir a la o el abanderado al Gobierno del Estado, aunque de antemano se sabe cuáles son las preferencias de Cortés, por lo que al igual que su reelección, aquí será de trámite, pero se deben agotar los tiempos para dejar constancia que fue una decisión democrática, muy similar a la que se vivió durante más 70 años en el Revolucionario Institucional. Una y otra vez se insiste que entre los aspirantes hay una amistad tal que aceptarán el resultado que arroje la elección interna, sin embargo hay voces de destacados militantes que exigen piso parejo, lo que naturalmente es sólo un sueño en una noche de verano, porque todo está resuelto. Lo único que les queda a los desde ahora derrotados es ser parte del coro y aceptar algún cargo en la próxima administración, claro, si el PAN gana la constitucional como lo tienen presupuestado y esperar otros seis años para insistir, aunque para entonces habrán surgido nuevos liderazgos que los releguen al rincón de la historia. Así es y así ha sido la política doméstica.