Aprendió a controlar su genio

CDMX.- Ser parte de La Academia, que hoy tiene su final, no sólo ayudó a los participantes, sino a los críticos también, especialmente a Alexander Acha, quien aceptó que gracias a este trabajo mejoró el control de sus emociones.
Aunque pareciera que su personalidad es tranquila e indefensa, lo cierto es que no es así, ya que Acha no se deja de nadie.
“Tengo un temperamento muy fuerte, intenso, soy colérico y el trabajo más intensivo que he hecho en mi personalidad ha sido el canalizarlo y manejarlo de una forma adecuada sin ofender, faltar al respeto y defender, ya sea tus ideales o tu razón, de la mejor manera.
“Aprendí a contenerme, tener templanza, no ser un impulsivo e irreflexivo. Creo que en esta Academia pude lograr algunos objetivos en ese sentido”, afirmó Acha en entrevista.
Ejemplo de esta situación fue cuando el intérprete de “Te Amo” defendió a Danna Paola, hace dos semanas, de algunos comentarios emitidos por parte del director del reality, Héctor Martínez, quien se quejó de que supuestamente los críticos no tenían idea sobre el mensaje de ciertas canciones.
Sucedió igual cuando Danna Paola enfrentó al ex participante Gibrán, luego de que éste la insultó.
“El ser buena onda no significa ser dejado. Nosotros como jurado no podemos permitir que desacrediten nuestro trabajo porque por algo estamos ahí.
“Creo que en estos cuatros meses pude dejar una imagen bastante cercana a como soy en la vida real. Traté siempre de ponerme en los pies de los académicos, de hablar como me hubiera gustado que me hablaran a mí. Me hubiera gustado que me dijeran qué hice bien y qué mal, pero todo con respeto, con cariño humano, con sensibilidad, objetividad”, expresó.
A pesar de estar en el proyecto, Acha no descuidó su faceta como padre.
Cariñoso, sensible y, a veces un poco impaciente es como el hijo de Emmanuel podría definir la relación con sus pequeños Mikel, de 4 años, y Kiara, de 2, producto de su relación con María Rojo de la Vega.
“Yo no soy una persona muy reventada o que me guste excederme, la verdad es que creo que soy muy equilibrado y eso me ayuda porque le dedico mucho tiempo a mis hijos.
“No ha sido fácil, implica una renuncia constante, ser disciplinado, pero no puedes lograr nada en la vida si no entiendes que cualquier éxito en cualquier ámbito requiere de una disciplina”, dijo. (Froylan Escobar/Agencia Reforma)