A nivel mundial son 152 millones de menores de edad sometidos a un trabajo infantil y la mitad de ellos, realizan actividades que ponen en riesgo su salud, seguridad y desarrollo físico, mental, social y educativo, según informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En México se estima que son 3.3 millones menores de entre 5 y 17 años los que trabajan, es decir, el 11.5% de la población infantil; de éstos, 2 millones se dedican a actividades que ponen en riesgo su integridad física y mental.
Al respecto, la Trabajadora Social, Gabriela Ruiz Serrano, expresó que según estudios realizados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, son los estados de Oaxaca, Puebla y Chiapas, las entidades con más explotación infantil, y tal vez, Nuevo León, Ciudad de México, los estados con menor estadística en el tema. Aguascalientes se encuentra por debajo del promedio nacional.
Con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil que se conmemoró ayer, el llamado general ha sido el de actuar para poner fin al trabajo infantil, fenómeno que se presenta principalmente en entidades donde las condiciones de vida familiar son precarias, con niveles educativos e ingresos bajos e inclusive, pobreza extrema.

MISERABLE HERENCIA. Refirió que estudios de la OIT han demostrado un vínculo entre la pobreza de los hogares y el trabajo infantil, condición que la perpetúa por generaciones, deja a los hijos de las familias fuera de la escuela y limita sus posibilidades de ascender en la escala social.

NO ES LO MISMO. La especialista en el tema de trata de personas aclara que el trabajo infantil no necesariamente tiene que ser perjudicial para ellos; es decir, existe una diferencia entre éste y la explotación.

 

TRABAJO INFANTIL EN CONDICIONES SEGURAS 
Está presente en las sociedades como una práctica histórico-social.

Los menores pueden incorporarse a diversas tareas en sus comunidades o espacios familiares.

Pueden aprender un oficio o una actividad agrícola, por ejemplo.

Esto contribuye a su desarrollo y les permite tener sentido de pertenencia y propicia la cohesión comunitaria y familiar.

Se satisfacen las derechos de los menores, el trabajo es una actividad complementaria.

 

EXPLOTACIÓN LABORAL INFANTIL

Los infantes se incorporan a un trabajo por una remuneración económica.

Niñas y niños renuncian a sus derechos fundamentales que favorecen su desarrollo biopsicosocial.

De acuerdo con el Protocolo de Palermo, instrumento internacional que configura la trata de personas, es una forma de delito.

Los infantes son utilizados para beneficio de terceras personas.