El presidente de la Asociación de Taxistas Revolucionarios, Refugio Eudave Ortiz, motiva a continuar con la acción vigente de la Coordinación de Movilidad y la Dirección de Transporte, de que a todos esos choferes que actúan fuera de la normatividad les detengan y suspendan el gafete de operador, impidiéndoles trabajar durante 15 días.

Esta política se aplica hacia aquellos choferes que conducen en estado de ebriedad, que niegan el servicio al pasajero o lo tratan mal, lo cual obligará a que los trabajadores del volante sean finalmente educados con las personas y dejen de desprestigiar a este gremio.

“Es frecuente atender a concesionarios con problemas con sus choferes, porque estos trabajadores por alguna situación chocan los vehículos y sencillamente huyen y no se dejan ver más por sus patrones, se quedan con las liquidaciones que no les corresponden”, apuntó.

Comentó que muchos trabajadores del volante duran 5 o 10 días con un concesionario y se van a otro lado, dejan de trabajar, lo cual provoca muchas situaciones en el propio sector.

Los dirigentes de agrupaciones y los diversos concesionarios insisten constantemente a su personal, que no incurran en malos tratos hacia sus clientes, que suban a los pasajeros y que no conduzcan en estado de ebriedad, porque eso se traduce ya en la quita de los gafetes y no pueden trabajar más.

“Otra de las situaciones es que hay muchos presuntos taxistas, pero en realidad son meros improvisados que sólo laboran en los meses de diciembre y abril para hacerse de los recursos, pero luego se van a otro rubro”.

Finalmente, Refugio Eudave Ortiz señaló que las multas económicas por no subir pasaje ascienden a entre 800 y 2 mil pesos por parte del Gobierno del Estado. Y en el caso de ser detectado en estado de ebriedad, la sanción oscila de 4 mil a 8 mil pesos, lo cual es pagado por los concesionarios.