Alejandro Albarran García
Agencia Reforma

Washington DC, Estados Unidos.-El llamado a consultas de la Administración Biden a México para abordar medidas en el sector energético que favorecen a las compañías paraestatales mexicanas unificó a miembros del Partido Demócrata y Partido Republicano en el Capitolio quienes abiertamente apoyaron dicha acción.

Un día después de que la Oficina de la Representante Comercial de EU (USTR, en inglés) solicitara las consultas a México por presuntamente violar disposiciones del tratado de libre comercio regional (T-MEC), legisladores estadounidenses en ambas Cámaras del Congreso afirmaron estar complacidos.

«México incumple sus obligaciones del T-MEC al excluir del mercado a los proveedores estadounidenses de energía renovable y otorgar ventajas injustas a empresas estatales menos confiables basadas en combustibles fósiles», dijo el demócrata Ron Wyden, presidente del Comité de Finanzas del Senado de EU.

Principal arquitecto de los mecanismos de solución de disputas contenidos en el acuerdo comercial vigente desde 2020, Wyden ha presionado a la jefa del USTR, Katherine Tai, ante lo que considera es una política energética mexicana con graves consecuencias ambientales para la región de América del Norte.

«Estas acciones no solo son discriminatorias, sino que también tienen graves consecuencias ambientales y plantean dudas sobre si México puede cumplir con sus metas climáticas bajo el Acuerdo de París», agregó Wyden en referencia a los compromisos mexicanos de reducción de emisiones ante Naciones Unidas.

Al igual que los demócratas, miembros del Partido Republicano acusaron trato discriminatorio a favor de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) insistieron en lo que consideran es una violación del acuerdo que el presidente Andrés Manuel López Obrador promulgó en 2019.

«México acordó nivelar el campo de juego y permitir que las empresas de EU compitan con las empresas mexicanas para satisfacer las necesidades energéticas de México. Pero el Gobierno de México ha estado violando este acuerdo. Ya era hora de que EU respondiera», dijo el Senador republicano Ted Cruz.

Representando a Texas en la Cámara alta estadounidense, Cruz ha liderado las denuncias en contra de la política energética del Presidente López Obrador tanto en la actual Administración del Presidente demócrata Joe Biden como en la anterior del republicano Donald Trump siempre arguyendo violaciones al T-MEC.

En la Cámara baja, diversos miembros de ambos partidos también alzaron la voz para apoyar la solicitud de consultas presentada por la Casa Blanca el miércoles con congresistas como el demócrata Vicente González destacando que las acciones de México ocurren en un momento de alta demanda de energía.

«México, bajo el liderazgo del Presidente López Obrador, está violando sus compromisos de acceso justo al mercado», dijo González.

«Me complace ver que la Administración Biden actúa en este tema crítico y exige que México rinda cuentas por su enorme y flagrante desprecio por un acuerdo internacional histórico».

Por otra parte, el congresista texano Kevin Brady, el republicano de más alto rango del Comité de Medios y Arbitrio de la Cámara de Representantes, solicitó expresamente al Gobierno de López Obrador a revertir sus políticas en diversas actividades del sector energético y aplaudió también la solicitud a consultas.

«Exhorto a México a hacer lo correcto y revertir sus políticas problemáticas en el sector energético (…)», dijo el congresista Brady, quien ha seguido de cerca los reclamos.

«EU está tomando las medidas adecuadas para hacer cumplir el T-MEC al abordar las muchas formas en que México ha estado violando sus obligaciones».

Negociado ante México y Canadá por la administración del ex Presidente Trump entre 2017 y 2019, el T-MEC logró un inusual apoyo bipartidista durante su proceso de ratificación en el pleno de ambas cámaras legislativas con amplios márgenes a favor.

La actual representante comercial de EU, Katherine Tai, jugó un papel relevante durante el proceso de negociación del T-MEC en al fungir entonces como la abogada principal del Comité de Medios y Arbitrio de la Cámara baja, dominado por los demócratas, y considerado crucial para su ratificación en 2019.