Jorge Ricardo Nicolás 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Activistas por el medio ambiente consideraron que las revelaciones del titular de la Semarnat, Víctor Toledo, filtradas ayer confirman que el Gobierno Federal perdió el rumbo en materia ambiental y cedió ante grandes empresas, como las de Alfonso Romo.

Por dichos sucesos, consideraron que, por dignidad, debería renunciar a su puesto.

“Es más lamentable que Víctor Toledo siga en ese lugar a pesar de lo que ha sucedido y de lo que dijo. Si tiene un poco de dignidad ya no debería de estar allí. Es una persona que se ha desgastado junto con la ‘4T’, se ha venido abajo ese científico que fue una figura ambientalista, se ha corrompido dentro de toda la corrupción de este aparato de Gobierno”, dijo Pedro Uc, integrante de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya, quien se ha opuesto al proyecto del Tren Maya.

“Toledo dijo lo que nosotros habíamos denunciado de este Gobierno, que es un Gobierno neoliberal, un Gobierno que por decreto quiere imponer la cosas y está centralizado en la supuesta moralidad del Presidente, pero esto lo debió saber Víctor Toledo, que en la cabeza de ese Gabinete están los empresarios”, añadió Uc, quien fue el año pasado fue amenazado de muerte por su activismo.

“A Víctor Toledo lo han querido usar para barnizar de verde la política neoliberal populista actual. Creo que él será más útil para la causa de vuelta a su teclado desde la trinchera”, dijo Miguel Ángel García Aguirre, coordinador de la asociación civil Maderas del Pueblo del Sureste, una red de grupos ecologistas e indígenas que encabeza la lucha contra el Corredor Interoceánico en Tehuantepec.

“Ojalá Víctor, por dignidad, renuncie y en su renuncia exponga públicamente lo que se filtró en la grabación, sólo así empezaría a reivindicar su imagen”.

En un audio que se filtró ayer, Toledo denunció las contradicciones dentro del Gabinete Presidencial y las presiones de funcionarios como Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de Presidencia, y del Secretario de Agricultura, Víctor Villalobos, para permitir el uso de herbicidas y también de bloquear la política ambiental.

Toledo, un ex activista muy reconocido entre los ambientalistas, acusó que la visión a favor del ambiente, la agroecología y la transición energética “no está para nada en el resto del gabinete y me temo que no está en la cabeza del Presidente”.

Los activistas consideraron como ciertas las acusaciones de Toledo contra Romo y Villalobos, pues dijeron que siempre han estado al servicio de las empresas.

En el caso de Romo recordaron la contaminación y la deforestación causada por su empresa Enerall en la Península de Yucatán.

Aseguraron que esta visión “neoliberal” de Romo y Villalobos es la que ha impuesto megaproyectos como el Tren Maya o el Corredor Interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, a pesar de las afectaciones al ambiente y los territorios y derechos indígenas.

“Ese es el signo de la ‘4T’, son sólo peones de los grandes hacendados. Capitalistas que se escudan en una falsa moral”, dijo por su parte Russell Peba, investigador ambiental e integrante de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya.

Toledo, quien tomó el cargo en 2019 tras la renuncia de Josefa González, también habló sobre las contradicciones y la lucha de poder dentro del Gabinete de López Obrador, lo cual ya se sabía, señaló Carlos Kalycho Escoffié, el abogado de la organización civil Los Tres Barrios, de Campeche, quienes se han amparado contra el desalojo de sus viviendas por el Tren Maya.

“Desde la sociedad civil lo que vemos es que hay una incongruencia y un conflicto dentro del Gobierno que por una parte se presenta como garante de los derechos indígenas y ambientales y que en la práctica no ha podido sostener su propio discurso con el que se llegó al poder”, dijo Kalycho Escoffié.

“Desde la sociedad civil ya habíamos señalado la incongruencia y el conflicto dentro del mismo discurso del Gobierno, lo que no sabíamos es que había también un choque institucional al interior del Gabinete, lo que, por otra parte, sería una consecuencia lógica, incluso pudiera ser el origen de ese choque entre el discurso y la práctica” añadió.