Claudia Guerrero y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció ayer a favor de que se incorpore a todos, incluidos los narcotraficantes, en el llamado lanzado por la Iglesia católica para construir la paz.
Durante su conferencia matutina, luego de críticas de religiosos a su estrategia de «Abrazos, no balazos», el Mandatario celebró la convocatoria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) para realizar una Jornada de Oración por la Paz ante «la barbarie de la violencia».
«Quiero decir que celebro el comunicado de la Iglesia católica y de los jesuitas, porque están hablando, en su comunicado, de ayudar para que entre todos construyamos la paz, es otro tono», aseveró.
-¿Se debe incluir al narcotráfico?, se le preguntó.
«Sí, estoy de acuerdo, también, porque son seres humanos», respondió.
– ¿Dialogar con ellos?
«Ese es otro asunto, pero lo que ellos plantean, que se debe de tratar aún a estas personas como seres humanos y convocarlos ha deponer su actitud, esto es muy importante, porque es el perdón».
-¿Pero, cómo negociar con ellos?, se le insistió.
«No, eso ya es otro asunto, yo no estoy diciendo de la negociación y nosotros no tenemos ninguna negociación, eso es otra cosa; lo que me importa es el humanismo, que es la esencia del cristianismo», dijo.
Tras el asesinato de dos sacerdotes jesuitas a manos de un líder criminal regional en Chihuahua, obispos exigieron al Gobierno asumir su responsabilidad y replantear la estrategia federal de seguridad.
El lunes, la CEM aseguró que todas las personas deben estar unidas y recibir un mensaje de esperanza, por lo que hizo un llamado para una Jornada de Oración por la Paz ante los asesinatos y desapariciones registrados todos los días en el País.
Desde Palacio Nacional, López Obrador celebró el «cambio de tono» en los comentarios de los representantes eclesiásticos que, advirtió, estaban escuchando voces «fascistoides» de quienes pretenden combatir la violencia con el uso de la fuerza.
«Ya estaban escuchando otras voces, ya no puedo decir hitlerianas, pero fascistoides, de eliminar, de la ley del talión, del que a hierro mata, a hierro muere, y eso no tiene qué ver con el comportamiento de las Iglesias ni de ninguna persona con buenos sentimientos, y entender que todos los seres humanos nacemos buenos», consideró.
«Son las circunstancias las que llevan a algunos a tomar el camino de las conductas antisociales y la paz es fruto de la justicia, no es el exterminio, no es la guerra; entonces, sí me gustó mucho este planteamiento (porque) en el último comunicado o en las declaraciones hablaban, en dos ocasiones, de que no eran suficientes los abrazos».
López Obrador reconoció que hacen falta muchas otras cosas, pero lo esencial, insistió el Mandatario, es no hacer caso a los «fachos» de querer enfrentar la violencia con más violencia.
«Qué bueno que ahora el mensaje tenga otro sentido, lo celebro; el documento de ayer, que por cierto lo firma también el Obispo de Morelos, (es) completamente distinto, es lo más cercano al pensamiento del Papa Francisco», consideró.