Ante el incremento de las temperaturas, los comerciantes del Centro Comercial Agropecuario están comprando la cantidad justa de productos perecederos para satisfacer la demanda de la población y, de esta forma, evitar mermas que se conviertan en pérdidas monetarias, informó Gerardo Palomino Macías, presidente de la mesa directiva del CCA.
Las altas temperaturas aceleran la maduración de frutas y verduras, especialmente para aquellos que no cuentan con equipos de refrigeración. Hasta ahora, no ha habido una repercusión significativa porque los comerciantes han ajustado sus compras y la demanda también ha disminuido un poco, explicó Palomino Macías.
Este ajuste ha permitido que los productos se vendan sin que queden grandes cantidades en stock, evitando así que se desperdicien. «No hemos visto un aumento en el volumen de perecederos desechados. El producto se está desplazando bien,» añadió.
La estrategia de los comerciantes ha sido reducir ligeramente la cantidad de productos comprados, asegurándose de que lo que traen al mercado se venda rápidamente. Esto también ha ayudado a mantener la calidad de los productos y evitar que terminen siendo desechados.
«En términos de precios, no ha habido un impacto considerable en los costos para los intermediarios, ya que la oferta y la demanda se han ajustado adecuadamente,» concluyó Palomino Macías.
Con estas medidas, los comerciantes del CCA buscan mantener la calidad de sus productos y minimizar las pérdidas económicas, adaptándose a las condiciones climáticas extremas que afectan la región.