Zedryk Raziel
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Gobierno federal extendió la cobertura del Plan DN-III, previsto originalmente para emergencias y desastres naturales, a la distribución de gasolina mediante pipas, en el marco de la estrategia de combate al huachicoleo.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló ayer que el abasto del combustible es prioritario y lo definió como un asunto de seguridad nacional.
Por ello, subrayó, la coordinación de las pipas de distribución -incluyendo las nuevas 500 unidades que adquirirá el Gobierno– estará bajo el mando de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“Es una misión especial. Este es un plan que se añade al DN-III para garantizar el abasto de combustibles en cualquier circunstancia adversa”, dijo en rueda de prensa.
“Es un asunto de seguridad nacional lo del plan de las pipas, por eso hablo del DN-III de abasto seguro de combustibles. Por eso, básicamente, es que van a estar las pipas en la Sedena”, detalló.
El Plan DN-III es un operativo militar de carácter urgente que entra en vigor en zonas donde la población haya sido afectada por cualquier tipo de desastre, como incendios, inundaciones, sismos, erupciones volcánicas y hasta incidentes químicos.
Juan Francisco Rivera Cavazos, subdirector de Transporte de Pemex Logística, precisó que 10 mil elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal han sido desplegados con equipo para detectar actos de sabotaje, fugas y tomas clandestinas.