El presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), Pedro Gutiérrez Romo, celebró que el Gobierno Estatal pueda determinar la eliminación del esquema de fondo perdido para el otorgamiento de créditos a emprendedores.
Contundente, consideró que esta figura de financiamiento equivale a tirar el dinero a la basura y aseguró que hay experiencias documentadas en la falta de resultados que ha arrojado esta modalidad.
En entrevista, aseguró que durante años el esquema del fondo perdido se ha desvirtuado por muchas personas y empresas que los obtuvieron, pero que al final su rendición de cuentas se limitó a un “no prosperó”, que bien podría ser considerado incluso como una estafa.
En ese sentido, el líder empresarial se pronunció a favor de que ese tipo de programas desaparezcan del escenario de fomento y desarrollo económico, y en su caso se apoye a personas dispuestas a arriesgar, incluso con créditos muy blandos, pero que no signifique dinero regalado.
Al respecto, Gutiérrez Romo recordó que el dinero público es generado por todos aquellos que ejercen un trabajo formal y que pagan impuestos, poco o mucho, pero les representa el cumplimiento de una obligación que no se elude.
De tal manera que, si a los contribuyentes les cuesta esfuerzo generar riqueza y pagar impuestos, no hay razón para que los poseedores de proyectos aparentemente productivos reciban dinero gratis y luego no den los resultados ofrecidos.
Explicó que, en el análisis de nuevas propuestas de apoyo a emprendedores, podría crearse algún modelo de inversión productiva, que no necesariamente sea un crédito como tal pero que tampoco sea dinero regalado, sino que advierta la reposición del recurso.
Dejó en claro que hay en el contexto nacional proyectos que iniciaron con apoyos a fondo perdido y que lograron salir adelante, lo cual es plausible porque significa que hubo además un esfuerzo real para consolidarlo, pues finalmente no todo es dinero.
Sin embargo, existen infinidad de ejemplos donde los fondos perdidos quedaron así, perdidos y no hubo ni negocio, ni devolución de recursos, tampoco crecimiento económico y mucho menos ocupación, ni siquiera para autoempleo.
Así las cosas, consideró que ese esquema crediticio ya no funciona “porque es favorecer a personas que se preparan prácticamente para estafar al erario público, recibiendo y ejerciendo recursos que son producto de los que pagamos impuestos”.