Jorge Marrón
Agencia Reforma

CDMX.- La postergación de la pelea entre Mariana Juárez y Jackie Nava tiene a “La Barby” apelando a la paciencia.
Con un primer plan de trabajo, enfocado inicialmente al combate que se llevaría a cabo el 9 de mayo, la tres veces campeona del mundo se preparó y acondicionó para llegar como navaja al pleito. Sin embargo, la pandemia de coronavirus impidió que el agarrón se llevara a cabo como se tenía planeado, por lo que ambas boxeadoras tuvieron que modificar lo previsto, a la espera de conocer una nueva fecha para verse las caras.
“Ya se había anunciado la pelea y sucede esto. Nos comentaron que se va a recorrer la fecha, esperando que esto pase para ver cuándo se va a dar. No queda más que tener paciencia y seguir entrenando en casa para seguir en ritmo de combate.
“Se trata de una pelea para que el público la disfrute y ojalá que se haga este año. Eso sí, lo que a nadie le gustaría es que se diera a puerta cerrada”, comentó Mariana, descarando por completo la posibilidad de hacerla sin aficionados.
La Campeona Mundial Gallo del CMB reconoce la importancia de este combate, en el que además estará en juego el título Diamante. De ahí, que trate de mantenerse ecuánime en medio de la incertidumbre de saber hasta cuándo se dará el pleito.
“Será una gran pelea. Somos dos de las boxeadoras que más han trabajado para llegar a lo más alto. Sé que puedo salir con la mano en alto y que me voy a quedar con el cinturón Diamante. Yo necesito al menos seis semanas para estar lista, y creo que ambas queremos llegar en las mejores condiciones porque estoy segura de que ella también está trabajando duro.

ASÍ LO DIJO
“Es verdad que vamos a ganar más (dinero) que en otras peleas, pero eso pasa a segundo término, ya que son más las ganas que tengo de que se dé la pelea, y en este mismo año”.
Mariana Juárez, boxeadora.