De milagro sobrevivió el conductor de una camioneta, luego de que por circular a exceso de velocidad y sin precaución, chocó por alcance un vehículo y tras perder el control del volante se fue a subir al camellón central donde se estrelló violentamente contra un árbol.
El golpe fue tan impresionante que el conductor quedó prensado en la cabina de su destrozada camioneta y los testigos prácticamente pensaron que había fallecido. Para su buena suerte, tras ser liberado por elementos del H. Cuerpo de Bomberos Municipales, se detectó que las lesiones que presenta no ponen en riesgo la vida.
Los hechos se registraron el día de ayer a las 14:30 horas, sobre la avenida Alameda y casi cruce con avenida Ojocaliente. Hasta ese lugar llegaron elementos de Vialidad Municipal, quienes encontraron una camioneta Nissan tipo estaquitas, en color blanco, chocada contra un árbol del camellón central y al conductor atrapado entre los fierros de la cabina.
Por tal motivo acudieron a liberarlo y a proporcionarle los primeros auxilios los paramédicos del Grupo de Operaciones Aéreas, así como Bomberos Municipales y personal de la Coordinación Municipal de Protección Civil.
Una vez que los vulcanos lograron sacar de la camioneta al conductor de nombre Luciano, de 47 años de edad, fue atendido por los paramédicos del helicóptero “Halcón Uno” de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Aguascalientes, encabezados por el doctor Eduardo Álvarez Bravo.
Se estableció que la camioneta que conducía el señor Luciano circulaba por la avenida Alameda y antes de llegar a la avenida Ojocaliente no guardó su distancia y chocó por alcance contra un vehículo Chevrolet, en color rojo que era conducido por el señor Manuel, de 52 años de edad.
El conductor de la camioneta perdió el control y se subió al camellón central donde chocó frontalmente contra un árbol, con los resultados ya descritos.
El señor Manuel resultó con golpes menores y fue atendido en el mismo lugar de los hechos. Mientras tanto, el presunto responsable del accidente tuvo que ser trasladado por paramédicos de la Guardia Nacional a un nosocomio para recibir atención médica especializada, aunque milagrosamente se encuentra con vida.