Ailyn Ríos
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La industria del entretenimiento en vivo está en terapia intensiva y su recuperación será más lenta de lo previsto.
México, un País líder en el negocio del entretenimiento en vivo, ha tenido que enfrentar pérdidas por la pandemia.
Los dos líderes mexicanos en eventos, Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) y Zignia, han visto caer sus ingresos por venta de boletos de forma estrepitosa.
Entre enero y julio, OCESA, que opera CIE, tuvo una caída anual de 98.8 por ciento en la venta de boletos.
Sólo en el primer semestre, la baja anual fue de 97.74 por ciento.
Zignia, del Corporativo Avalanz, dejó de ser el séptimo promotor global en 2020. Ahora es el 32.
La recuperación, señalan expertos y directivos de la industria, será más lenta: conforme avance la vacunación, haya más confianza en salir y mejoren los ingresos de las familias.
Incluso, la apuesta inmediata no es tener grandes ganancias, sino sobrevivir con nuevas modalidades de espectáculos.
En CIE, por ejemplo, la reactivación de los eventos se dio en el segundo trimestre de 2021, tras más de un año de suspensión. En este tiempo la empresa continuó su negocio vía autoconciertos y conciertos en palcos privados.
Armando Barona, director centro del Pepsi Center, dijo en entrevista que se ha notado mayor voluntad de las personas de asistir a los espectáculos conforme avanza la vacunación.
“El espectáculo que presentamos en junio tuvimos aforos casi llenos a lo permitido. La venta a partir de agosto va bien. Insisto, los aforos son limitados, pero va bien.
“Eso me da un indicativo de que la gente está deseosa”, comentó Barona.
Ahora el reto es la reducción en los ingresos de las familias, que limita el gasto en entretenimiento.
Barona prevé que, al menos su recinto, recupere niveles de 2019 en el primer trimestre de 2022.
“Este se ve como un año de recuperación. Espero que en octubre haya un alto porcentaje de vacunación. Se ve una vacunación acelerada en 2022.
“(Los espectáculos) en 2021 serán en su mayoría (con talento) local. En 2022 empezará lo internacional. Espero ver los niveles de 2019 en el primer trimestre de 2022”, expuso.
No se descartan los espectáculos híbridos, dijo, que combinen streaming y con público en recintos.
Morris Gilbert, productor de teatro, expuso que el aforo en estos recintos en la Ciudad de México es de 40 por ciento, muy cerca del 50 por ciento permitido, aunque cada semana se agregan más asistentes.
Los teatros ya no buscan ser un negocio con ganancias, dijo, con generar ingresos para pagar la nómina y mantener los empleos que generan es suficiente.
“Seguimos en modo de sobrevivencia, seguimos buscando cómo no morir en el intento”.
Gilbert calcula que para el último trimestre de 2021 habrá un crecimiento amplio en asistencia a los teatros.
Las cifras de México no son un fenómeno aislado, la pandemia dejó severas afectaciones.
En 2020, el entretenimiento en vivo tuvo una baja mundial de 74.3 por ciento anual, según PwC.
El año previo a la pandemia se generaron 28 mil 562 millones de dólares y en 2020 sólo 7 mil 318 millones, ante el paro de actividades.
Este 2021 podrían ser 14 mil 154 millones de dólares, un alza anual de 93.4 por ciento.
Aún así los ingresos estarán 50.4 por ciento por abajo de 2019.