Veronica Gascón Hernández
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-La crisis económica provocada por el Covid-19 puede anular los efectos positivos que había tenido el incremento al salario mínimo el año pasado.
Luis Felipe Munguía, director técnico y secretario de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), señaló que 6 millones de personas salieron de la pobreza laboral en 2019, debido a los incrementos salariales.

Asimismo, la brecha de género disminuyó 2.63 puntos porcentuales en la Zona Libre de la Frontera Norte por el ajuste a la alza de los salarios mínimos.

“Estos logros se han mermado por la crisis del Covid-19; sin embargo, es importante notar que sin estos avances el resultado final de la crisis sería mucho peor”, afirmó el funcionario, como parte de una serie de talleres sobre la reforma laboral.

Destacó que con los incrementos aplicados a este indicador, por primera vez se puede adquirir una canasta básica, que es la medida de la línea de pobreza individual del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la cual abarca tanto bienes alimentarios como no alimentarios.

Antes del 2019, el salario mínimo alcanzaba sólo para 86 por ciento de esta canasta.

Añadió que el salario mínimo no sólo tiene efectos en las personas que lo ganan, sino en las personas que no lo perciben porque los sindicatos aumentan su poder de negociación y logran mejores incrementos salariales.

“El salario mínimo representa como un piso mínimo de qué es lo justo que se le debe pagar a un trabajador en el País. Nadie debería pensar que menos de eso es digno o suficiente. Cada que sube el salario mínimo definitivamente afecta. Hay un efecto positivo”, subrayó.

Munguía señaló que en este sexenio los incrementos en el salario mínimo serán por arriba de la inflación para evitar que se pierda el poder adquisitivo del mismo.