Ante la posibilidad de que autoridades del sector salud en coordinación con empresarios, principalmente de giros reglamentados, pudieran solicitar el comprobante de vacunación anti-COVID-19, para permitir el ingreso a personas de entre 18 a 29 años de edad, como medida de presión para que acudan a la aplicación del biológico, el integrante de la Asociación de Bares y Cantinas, Cristóbal Montoya, advirtió que lo anterior pudiera provocar una escalada de inconformidades, al considerarlo discriminatorio.
Si bien, dijo, la Asociación de Bares y Cantinas, desde que se permitió la reactivación del sector, ha ido trabajando con la aplicación de la medidas sanitarias, el presionar a los jóvenes a que se vacunen contra la pandemia o de lo contrario que se les pueda restringir el ingreso, es contraproducente en lo que se supone es una decisión voluntaria para aplicarse o no el biológico.
Dicha acción, dijo, podría ocasionar pérdidas importantes para los establecimientos que la llegaran a solicitar, pero más aún, señaló, los señalamientos mediáticos que provocarían una mala imagen para aquellos restaurantes, bares y centros nocturnos.
Finalmente, comentó que lo ideal es que los jóvenes acudan por sí solos a los puntos de vacunación, predominando el interés por estar sanos y evitar riesgos a la salud, mientras que el compromiso de los empresarios de los giros antes mencionados, deberá ser no bajar la guardia y continuar con las recomendaciones en materia de salud.
“Ni la vacuna te garantiza que no te dé, ni una prueba te dice que no lo tengas. Tendrían que estar haciendo pruebas en las puertas de los bares y no veo a ningún gobierno con la capacidad de hacerlo. El carnet no te dice que alguien no esté contagiado, es muy absurdo”, concluyó.