Por FRANCISCO VARGAS M.

El matador de toros zacatecano Antonio Romero, debido a la grave cornada que sufrió el 19 de marzo de 2017 en la Monumental Plaza México, misma que le infirió un toro de la ganadería de Piedra Negras en el recto; sufre las secuelas de la misma, por lo que existe la posibilidad de una nueva intervención quirúrgica.
Antonio Romero, quien diariamente debe tener cuidados específicos, entre ellos hacer mucho ejercicio, mencionó que a raíz de la cornada lleva varios cuidados, ya que ese tipo de lesiones traen consigo muchas secuelas.
Añadió que forzosamente debe correr todos los días ocho kilómetros, porque tiene el intestino perezoso, de tal forma que apenas cuando va por el kilómetro cinco comienza a sentir vivos los intestinos.
El matador Romero comentó que en el pasado mes de diciembre,mientras corría comenzó a sentirse raro, incluso tuvo sangrados leves, por lo que habló con el doctor quien le me mandó hacer diversos estudios, a la par de la fibrosis que tiene en el colon,para ver el porqué del sangrado.
Agregó que para no viajar a la Ciudad de México por la crisis sanitaria, el doctor Juan Carlos López le recomendó en Zacatecas un lugar para realizarse el examen, mismo que se hizo el pasado mes de enero.
Subrayó que no es seguro que tengan que volver a intervenirle quirúrgicamente, pero el riesgo de ingresar al quirófano está latente.
Terminó diciendo que las molestias diarias no son dolorosas, pero se ha acostumbrado a vivir con ellas, ya que su profesión debe tener vocación, fe y paciencia; aseverando que una cornada no lo podrá quitar de lo que ama con toda su alma.
Debido al COVID-19, Antonio Romero busca lugares solitarios para ejercitarse, después entrena de salón en una cancha de futbol abandonada y en casa hace pesas y también entrena, atendiendo todos los protocolos de salud. (pacovargas_@hotmail.com)