Por FRANCISCO VARGAS M.

Los jóvenes matadores de toros Antonio Lomelín y Francisco Martínez, a invitación del ganadero don Pablo Suárez Gerard, estuvieron en su ganadería guanajuatense de Campo Hermoso, misma que se ubica en el rancho Ojo de Agua, enclavado en el municipio de San Miguel de Allende; divisa color morado, blanco y azul rey.
En esta ocasión el diestro coahuilense Antonio Lomelín y el local Francisco Martínez, gracias a la gentileza del escrupuloso ganadero lidiaron varios astados que tuvieron enorme calidad, bravura y nobleza, permitiéndoles a los matadores expresar su personal tauromaquia de gran clase y arte; además de que tuvieron la oportunidad de afinar y pulir aspectos técnicos, en lo que fue un interesante mano a mano en el ruedo de la plaza de tienta.
Al final de esta agradable labor de campo, ambos diestros como sus respectivos apoderados, agradecieron todas las finas atenciones del gentil ganadero Pablo Suárez Gerard, quien quedó más que satisfecho y contento por todos los resultados obtenidos; además de confirmar todos una vez más que: “La grandeza del toreo es la bella creación del arte, en donde se pone en juego la existencia de la vida sobre la muerte”. (pacovargas_@hotmail.com <mailto:pacovargas_@hotmail.com>)