Ana Italia Marín Bosque, integrante del Colegio de Médicos Cirujanos Dentistas de Aguascalientes explicó que en caso de la detección de cualquier tipo de cáncer, el paciente debe pasar primero por el consultorio dental para recibir procedimientos odontológicos que no podrán hacerse una vez sometido a quimioterapia o radioterapia.
La especialista comentó que cualquier traza de infección en la boca, referente a problemas de caries, de infecciones provocadas por piezas que ya están completamente destruidas, de enfermedades de las encías o cualquier restauración mal ajustada deben ser atendidos antes de someterse a algunos tratamientos oncológicos.
Marín Bosque explicó que, por ejemplo, cuando el paciente recibe radiaciones, los procesos de cicatrización del cuerpo cambian y se ven alterados completamente, aunque las radiaciones tengan lugar en puntos distantes a la boca. Lo anterior pudiera provocar osteoradionecrosis. Ello implica que si se hiciera una cirugía de la boca mientras un paciente recibe radiaciones o después de ellas, puede dificultarse severamente la cicatrización, al punto que se genere una necrosis, es decir, la muerte del tejido.
Adicionalmente, dijo que cuando un paciente recibe quimioterapia o radiaciones en cualquier parte del cuerpo, muchas veces ve afectado el gusto y los alimentos le saben muy diferente, dado que la lengua se siente ardorosa y quemante y no se toleran alimentos ácidos. Por ello, el paciente oncológico puede acudir al dentista, quien le puede recomendar algunas sustancias para promover la salivación y evitar tener la boca seca.

VERDADEROS ALIADOS. Ana Italia Marín indicó que hay otros productos que, sin alterar los tratamientos oncológicos, pueden recalcificar las piezas dentales o promover un PH o grado de alcalinidad o acidez más adecuado. De esta manera, los dentistas coadyuvan en la recuperación de estos pacientes, que en un momento dado ven mermada su calidad de vida por la ingesta de algunos fármacos que afectan el apetito.