El candidato a diputado federal por el Segundo Distrito por el PRI, Roberto Tito Lamas de Alba, planteó ayer estrategias y propuestas de solución al problema del agua y para ello se reorientaría el gasto público federal para generar condiciones que mejoren el abastecimiento y la calidad de este recurso en Aguascalientes.

Acompañado por su suplente, Lenin Ruelas Calderón, Tito Lamas aseveró que el panorama hídrico de Aguascalientes requiere de un sistema de tratamiento más moderno y efectivo para la reutilización del máximo posible del agua residual, producto de las actividades industriales, agropecuarias, municipales y domésticas.

En Aguascalientes, según datos del Inagua, existen 22 plantas de tratamiento de aguas residuales, sin embargo, las condiciones de esta infraestructura no son las adecuadas y, por tanto, no permiten el reuso adecuado de los recursos hídricos.

Por ello, y de acuerdo con un estudio realizado por el científico Carlos  Escárcega González, Aguascalientes requiere de nueva infraestructura,  o que se readecúe la existente para reutilizar el agua en procesos industriales, agrícolas, municipales y domésticos, disminuyendo, así, la extracción de agua de fuentes subterráneas, y permitiendo la recarga de los mantos acuíferos.

Con estas acciones, se atiende el problema de la calidad y escasez de agua, previniendo enfermedades o intoxicaciones en la población, y teniendo más reservas para el abastecimiento cotidiano.

Desde el Congreso Federal, se reorientaría gasto público etiquetado para el desarrollo de esta infraestructura pública, y que el agua residual, tratada con una alta calidad, se pueda destinar al riego en el sector agrícola o para el uso en la industria y, de esta manera, no sacar de los acuíferos esa agua con el fin de facilitar la recuperación de los recursos subterráneos. Asimismo, se impulsará la reforestación y la creación de áreas verdes, pues ellas se relacionan con la cantidad y la calidad de agua subterránea en diversas formas: promueven la infiltración de agua en el suelo, disminuyen la escorrentía superficial, filtran agua y retienen contaminantes, son productores de lluvia, ya que transpiran agua que después vuelve en forma de lluvia, y favorecen la captación de agua por las hojas.