Al haber transcurrido prácticamente 10 meses con la presencia del virus SARS-CoV-2 en México, son infinidad las personas que siguen trabajando en casa, además de que la mayoría de los estudiantes también lo hacen desde sus domicilios, en tanto se hacen esfuerzos por conservar el nivel económico y las posibilidades de subsistencia en los hogares.
Ante esta situación se estima que el estrés crónico, el síndrome de desgaste ocupacional, el estrés económico, los trastornos de ansiedad y el aumento en casos de depresión, serán las principales afectaciones entre gran parte de la población mexicana.
A través de una videoconferencia, la psicóloga investigadora de la UNAM, Érika Villacicencio Ayub, compartió los resultados del estudio “Impacto del COVID-19 en trabajadores mexicanos” en el que explicó que los motivos del estrés son el aislamiento, la falta de contacto con familiares y compañeros de trabajo o escuela, pérdida de horarios laborales y la amenaza de posibles recortes laborales.

LOS RESULTADOS

· Se realizaron llamadas telefónicas a más de cinco mil empleados de todo el país y que realizan el trabajo en casa.
· El 81% manifestó vivir con temor de perder su empleo debido a los recortes de plantilla laboral o cierres de empresas.
· El 87% se siente afectado económicamente.
· El 75% tuvo reducción en sus ingresos o tienen algún familiar al que le estuvieron pagando el 50% menos del salario.

“En muchos casos, la medida de implementación de home office no ha sido lo más eficiente, esperaríamos que después de tantos meses llevando esta práctica se implementaran mejoras…” Érika Villacicencio, UNAM