Durante la apertura del Año Jubilar “Peregrinos de la Esperanza” 2025-2026, conmemorando los 2025 años de la encarnación del Hijo de Dios, el obispo Juan Espinoza Jiménez destacó que la «puerta de la esperanza» permanece abierta para todos como símbolo de la misericordia y el perdón divino.
El acto comenzó con una procesión que partió de la Parroquia del Encino y concluyó en la Catedral Basílica, donde el obispo abrió de par en par la Puerta Central del recinto, acompañado del Cristo Negro del Encino, que será colocado en el altar catedralicio durante el próximo año.
En su homilía, el prelado exhortó a la comunidad diocesana a redescubrir la alegría del encuentro con el Señor, promoviendo una renovación espiritual y fomentando la transformación social. Subrayó la importancia de llevar esperanza a quienes enfrentan heridas, soledad, sufrimiento o los efectos de la violencia y el crimen organizado.
El Año Jubilar será también una oportunidad para fortalecer el V Plan Diocesano de Pastoral, titulado “Iglesia sinodal en misión”, que busca promover la unidad y el testimonio vivo de la fe en la región. Dentro de este marco, los fieles podrán obtener indulgencias plenarias al peregrinar a la Catedral Basílica o a alguna de las diez parroquias designadas en la diócesis.
La apertura jubilar coincidió con la celebración del Día de la Sagrada Familia, lo que permitió al obispo resaltar el papel fundamental de la familia como pilar de los valores cristianos y humanos. “Qué alegría celebrar a la familia de Jesús como modelo”, expresó Espinoza Jiménez, enfatizando la responsabilidad de fomentar el amor, la fe y valores como la justicia, la honestidad y el diálogo en el núcleo familiar.
Al concluir la ceremonia, el obispo llamó a los fieles a ser portadores de esperanza y agentes de cambio en un mundo que requiere reconciliación y solidaridad. “Todos somos invitados a sembrar esperanza allí donde todo parece perdido”, concluyó, exhortando a la comunidad a consolar a quienes atraviesan dificultades como la soledad, el sufrimiento y la pobreza.