Superar los tiempos desfavorables no es fácil, pero tampoco es imposible, para ello se requiere creatividad, esfuerzo y audacia y sobre todo aprovechar cada uno de los elementos al alcance, con lo que se pueda dejar atrás una etapa y construir el soporte necesario que le solidez a lo que se plantea.

Es indudable que la etapa que se vive es difícil, ya que mezcla lo económico con lo político, laboral y social, amalgama que por momentos hace dudar de cómo encontrar una salida, sin embargo mientras exista vida hay salida que en cada uno está encontrarla.

Hace unas semanas, en la sesión solemne donde rindió juramento, el presidente del Colegio de Arquitectos de Aguascalientes, Ignacio Jiménez Armas, subrayó que los tiempos adversos no deben considerarse como imposibles, sino todo lo contrario, porque los arquitectos son sinónimo de creatividad, que pueden resolver los problemas y proponer estrategias para alentar el desarrollo.

Como ellos, los ciudadanos en general deben aprovechar cada oportunidad de desarrollo para avanzar y tener presente que lo único que puede ayudar a dejar atrás los momentos espinosos es empezar por uno mismo, mediante un análisis concienzudo de lo que tiene a su alcance y de qué manera puede sacarle provecho.

Los arquitectos están conscientes que 2021 será un año de inversión mínima, debido a los recortes presupuestales, por lo que buscan hacer equipo con los gobiernos estatal y de los municipios para gestionar ante la Federación y al Congreso de la Unión que se destine más recursos a la entidad y así pueda realizarse las obras y servicios que requiere la colectividad,  buscando con ello dejar atrás lo complicado que fue el año pasado debido a la invasión de la pandemia y a las disminuciones financieras que dispuso la administración nacional, con lo que tuvo que cancelarse o postergarse varias obras

Frente a esa situación, los arquitectos consideran que estado y ayuntamientos deben llevar a cabo programas con recursos propios para hacer crecer la economía local, al mismo tiempo el sector privado debe continuar con los desarrollos inmobiliarios y complejos comerciales, de manera que se reactiven las oportunidades de trabajo.

Como ocurre cada principio de año el arranque de obras es lento y el actual no es la excepción, lo que se combina con la presencia del COVID-19, sin embargo el ánimo no decae al haber confianza que llegue a superarse, máxime que ya empezó la vacunación que vislumbra una luz al final del pasadizo.

Se debe estar entendido que sólo la unidad y la constancia harán posible el progreso, que aun en las actuales circunstancias es posible lograrlo, por lo que de una u otra manera habrá algún un nicho de oportunidades que debe aprovecharse, que en el caso de los profesionistas deben ser coadyuvantes de la administración pública y a su vez que ésta haga el mayor empuje posible para reavivar la vida productiva con proyectos de beneficio global.

DEJAR ATRÁS LO VIVIDO

Aunque es un acto que atañe a Estados Unidos, la asunción de Joe Biden y Kamala Harris hoy a la presidencia y vicepresidencia abre una leve esperanza de los mexicanos, y particularmente de los aguascalentenses, que radican en el vecino país, de lograr la residencia en unos casos y la permanencia definitiva en otros, con lo que dejarán de vivir ante la zozobra de ser deportados.

En los mensajes que en los últimos días ha hecho públicos Biden, deja entrever que hay planes para mejorar las condiciones de los que viven en las sombras, aunque habrá que esperar a que esté en pleno ejercicio para determinar hasta dónde es capaz de llegar, teniendo en cuenta que en la administración Barack Obama, de la que él fue vicepresidente, hubo más deportaciones que las que llevó a cabo Donald Trump.

Lo que debería de hacer el gobierno de México es promover aquí la inversión pública y privada y la suficiente creación de empleos y bien remunerados, con lo que dejaría de haber la migración de miles de compatriotas que deben pasar un etapa de sufrimiento para entrar como indocumentado a EU y una vez asentados otro largo período de temor de caer en manos de la “migra”, que sin miramiento los lleva a zonas de confinamiento y de donde los expulsan, dejando atrás familia y trabajo y muchas veces una vida de varias décadas.

Las imágenes que se transmitieron los últimos días en la televisión y que le dieron la vuelta al mundo, con una marea humana de hondureños peleando con soldados y policías de Guatemala, en su intento por avanzar hacia Estados Unidos, fueron frenados a base de toletazos y finalmente obligados a volver a su país, debería de avergonzar a las autoridades de Honduras al no ser capaz de ofrecerles la oportunidad de ganarse el pan en su propio terruño, o que huyen por el clima de violencia que el gobierno no podido resolver.

Desde México no se viven situaciones parecidas porque aquí van a la frontera en pequeños grupos y no se les puede prohibir que transiten por territorio nacional, pero ocurre algo similar que con los catrachos, que abandonan su hogar porque no hay trabajo o el ingreso es mínimo y no alcanza para sostener a la familia, por lo que prefieren correr riesgos a seguir en la miseria, lo que mucha veces termina en tragedia cuando mueren en el Río Bravo o el desierto.

Por lo tanto, los gobiernos de México y Centroamérica están obligados a cambiar sus estrategias de desarrollo, dejando atrás el tercermundismo en que están anclados y pugnar por hacer próspera a esta región, que tiene riquezas naturales suficientes para darle mejores condiciones de vida a su población.

Se debe esperar con reserva que el presidente Biden eleve las condiciones de vida de los indocumentados, ya que la política migratoria de EU es una y no importa si son demócratas o republicanos los que estén en el cargo por lo que pasará tiempo para conocer las verdaderas intenciones del nuevo inquilino de la Casa Blanca, que en el papel parece tiene una perspectiva distinta a la de su antecesor, actitud que hace abrigar la ilusión de que esta vez sea realidad el cambio.

SIN RESPUESTA

Los adultos mayores no cesan de protestar porque no han podido cobrar el pago bimensual correspondiente al mes de enero. A unos ya se les venció la tarjeta y otros cobran directamente con personal de la Secretaría de Bienestar y en ambos casos no hay quien responda a sus reclamos. En las oficinas locales de esta dependencia, que tiene ocho líneas telefónicas, no responden y cuando acuden directamente a ese lugar no les permiten el ingreso ya que sólo es mediante citas, que se otorgan únicamente por teléfono. A varios de los perjudicados les urge recibir el dinero ya que es la única entrada que tienen y en otros casos les sirve para completar el gasto, que gran parte se va en comprar medicinas, por lo que es imperioso que se regularice la situación.

ESPINOSA PETICIÓN

Los taxistas demandan un incremento a la tarifa, al considerar que no hubo ajuste en 2020, por lo que ahora buscan que sea de 10% o al menos la inflación prevista para el presente año. La petición la presentó el dirigente de Taxistas Revolucionarios de Aguascalientes, José del Refugio Eudave Ortiz, misma que ya hizo del conocimiento de la Coordinación de Movilidad, por lo que confía que pronto les digan si procede. Es posible que tengan éxito en la solicitud, sólo que el horno no está para bollos, porque el número de viajes ha bajado desde el año pasado con motivo de la pandemia y que se mantiene hasta la fecha, por lo que si aumenta el pago que hagan los usuarios podría decrecer los servicios, aunque es un albur que podrían jugarse en espera que exista comprensión del público y entienda que con el ingreso que tienen actualmente es insuficiente para cubrir los gastos, principalmente de quienes son choferes, que pagan liquidación, combustible y lavado del vehículo y lo que quede es su retribución.