La iniciativa de ley mediante la que se pretende la regularización de los centros de rehabilitación para adictos y anexos sigue en la congeladora, a pesar de la urgencia de contar con un marco normativo que ponga en orden el trabajo de esos lugares, pues la informalidad en la que operan ha provocado que en muchos haya hacinamiento e incluso tortura en contra de los internos.
Así lo manifestó el diputado Cuauhtémoc Cardona, quien comentó que desconoce cuántos centros de rehabilitación o anexos hay en el estado, por ello la urgencia de crear una normatividad que permita su registro y seguimiento.
Y en este tiempo de pandemia por el COVID-19, es de dudarse que se estén tomando las medidas adecuadas para afrontar la crisis sanitaria, pues al trabajar en el clandestinaje no es posible dar seguimiento en la mayoría de los casos.
Reconoció que algunos trabajan en la formalidad y cumpliendo normativas en materia de salud y protección civil, pero insistió, se necesita tener una ley que obligue al registro de todos los que presten el servicio de atención para la rehabilitación por drogadicción o alcoholismo, y que además, sean supervisados por distintas instancias, además de las que ya lo hacen, que se sumen Derechos Humanos y los propios ayuntamientos.
Refirió que en el Congreso se encuentra una iniciativa que tiene esa intención, pero desconoce la razón por la que no ha avanzado y lograr concretarla, y es que además de regularlos también se les podría apoyar con la gestión de recursos y programas, pues la precariedad en la que operan algunos, hace que los internos tengan poco éxito en su rehabilitación.